Esto ocurre específicamente en Manhattan, donde se encuentra la mayor acumulación de personas ya que otros sectores del estado ya habían comenzado con la reapertura semanas atrás y ya atraviesan la Fase 2 donde tiendas minoristas, oficinas, servicios profesionales como finanzas y seguros, y cenas al aire libre ya son actividades habilitadas. Lo que todavía no está claro es que pasará en caso de que la reapertura traiga resultados negativos en cuanto al nivel de contaigo.
Pero ahora volviendo a los estudios publicados en la revista Nature sobre los efectos y la utilidad de la cuarentena, ambos llegaron a la misma conclusión a través de diferentes vías de análisis. Aunque en lo que concuerdan es en que a pesar del daño económico innegable e inevitable, los cierres agresivos fueron la mejor decisión que los países podrían haber tomado. "Sin estas políticas empleadas, habríamos vivido un abril y mayo muy diferentes", dijo a The Washintgon Post, Solomon Hsiang, director del Laboratorio de Políticas Globales de la Universidad de California en Berkeley.
Aunque no todo es color de rosa ya que si bien los países se vieron dispuestos y preparados para abriri sus puertas, esto no significa que lo peor haya pasado y que la pandemia ya no sea un problema, teniendo en cuenta que las personas siguen susceptible al COVID19 y ahora estarán más expuestas después de casi 100 días de no salir de sus casas."El riesgo de que ocurra una segunda ola si se abandonan todas las intervenciones y precauciones es muy real", aseguró Samir Bhatt, autor principal del estudio sobre Europa.
Al mismo tiempo en países como Brasil, el presidente Jair Bolsonaro se sigue enfrentando a cifras de contagiados que asustan ya que no existen regulaciones sobre una cuarentena absoluta a nivel nacional. De acuerdo con las autoridades de la Universidad de Berkley, los costos económicos son válidos y visibles, es decir que día a día se puede percibir como las personas pierden sus trabajos y las pequeñas empresas se ven obligadas a cerrar sus puertas, pero los beneficios para la salud de los cierres son invisibles ya que son personas que ni se contagiaron ni fallecieron gracias a las restricciones.