Uno puede salir de su casa para ir a hacer compras, para ir a ayudar a un familiar en necesidades, para ir a hacer ejercicio al parque, explicó. Sin embargo, debe restringir lo más posible sus contactos sociales.
El gobernador fue contra la prensa por utilizar términos inadecuados para describir la situación.
"Cuarentena no es un término adecuado", dijo. También criticó el término "refugio en el lugar", utilizado en San Francisco, que significa que uno debe encontrar un lugar seguro puertas adentro y no salir hasta que reciba la orden de que pueda evacuar. La disposición tomada en San Francisco aún permite a la gente salir a hacer ejercicio o abastecerse. Cuomo dijo que apoya la medida pero no el término.
"Refugio en el lugar es un término que asusta a la gente, especialmente cuando no saben qué significa. Creo que la comunicación es importante y las palabras son importantes. Decí lo que querés decir y no digas lo que puede alarmar a la gente."
Ese concepto, dijo, remite a tiempos de amenaza nuclear.
La mayoría de la población de Nueva York, dijo, está en un alto estado de alarma por miedo a cosas que no sucederán: temen que los dejen cofninados en su casa de manera obligatoria, sin posibilidad de salir ni siquiera para comprar víveres. Y eso no sucederá, es una fobia colectiva imaginaria producida, según Cuomo, por inexactitudes en los términos utilizados por algunos medios para comunicar la situación.
Los médicos deben ir a trabajar, las personas que cuidan a enfermos deben ir a trabajar, los servicios deben seguir brindándose, explicó, por lo que el transporte de Nueva York continuará funcionando.
El gobernador pidió que cada familia hable sobre lo que está sucediendo. De hecho, la hija del gobernador, Michaela, estuvo presente en la conferencia. El gobernador dio su ejemplo (la muchacha se perdió su fiesta y viaje de graduación por el coronavirus) para otras personas jóvenes de Nueva York, que no habrían estado cumpliendo el aislamiento social requerido.
Cuomo reveló además que pospuso los pagos de hipotecas por 90 días para las personas que tengan dificultades en cumplir, y explicó que el estado necesita más ventiladores, que están adquiriendo de China.