Aunque más allá de las posibilidades de los ciudadanos, a nivel geopolítico, como dijimos anteriormente, Hong Kong representa la isla democrática, liberal y capitalista en Oriente. Es por eso que la clave será observar los movimientos de las potencias occidentales, especialmente Gran Bretaña y Estados Unidos ante esta situación. Aunque por el momento tanto Boris Johnson como Donald Trump tienen asuntos más urgentes que atender como la crisis del Coronavirus y el Breixt y las elecciones de noviembre 2020 respectivamente.
"El presidente Trump puede terminar o suspender el favorable estado comercial y de inversión de Hong Kong, y es probable que diga algo pronto", explica POLÍTICO con respecto al status comercial que tiene la isla con Estados Unidos teniendo en cuenta por un lado que si ahora será controlada por China, ¿también pasará a ser su competidor comercial? Y por otro lado el hecho que según explican analistas como Andrew Collier, el director gerente de Orient Capital Research, el valor financiero de Hong Kong caerá en picada en los próximos meses.
Por otro lado se espera alguna reacción por parte de los británicos teniendo en cuenta que lo que está siendo China se aleja del acuerdo al que llegaron en 1997 cuando los británicos decidiero devolverle la isla a China para luego establecer la forma de gobierno de "un país, dos sistemas", lo que significa que si bien Hong Kong era independiente de China, el régimen seguía teniendo injerencia en las decisiones de todo tipo, incluido el poder ejecutivo y legislativo.
En consecuencia se habla de la posibilidad de que Gran Bretaña y hasta Estados Unidos posiblemente ofrezca a los hongkoneses la posibilidad de residir en el Reino Unido. Si bien muchos creían que si ya lo rechazaron cuando llegaron a un acuerdo hace 23 años era poco probable que lo hagan ahora cuando un conservador nacionalista como Boris Johnson está en el poder, este mismo jueves, el secretario de Relaciones Exteriores, Dominic Raab, y el secretario del Interior, Priti Patel anunciaron que podrán obtener la ciudadanía británica quienes tienen pasaportes previo a 1997.