Si bien Netanyahu también se está moviendo para llegar con ventajas a la reunión con el presidente, tiene una gran desventaja, y es la desaparición de su aliado norteamericano, Donald Trump, quien no apareció para apoyarlo después de la derrota. El mandatario de Estados Unidos, quien Netanyahu está aprendiendo que es un amigo temporal, se distanció de su "amigo" en problemas.
Recordemos que en las pasadas elecciones, cuando el Primer Ministro tampoco logró la mayoría absoluta para convertirse en mandatario, ni la coalición, el estadounidense dio su apoyo a través de Twitter porque, a diferencia de lo que sucedió el pasado martes 17/09, sí había conseguido la mayoría de los votos y la mayoría parlamentaria. "¡Estados Unidos está con él y con el pueblo de Israel todo el tiempo!", tuiteó Trump en ese momento.
Pero ahora lo único que obtuvo de parte de Trump fue un: “Nuestra relación es con Israel”, explicó Trump haciendo referencia a que Netanyahu no es nada especial.
Además, al mismo tiempo, Netanyahu anunció la cancelación de su viaje a Estados Unidos para la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde se esperaba que ambos líderes se reunieran y discutieran distintos temas como por ejemplo los ataques saudíes de la semana anterior. Pero claro debido a la derrota, el israelí no vio otra opción que cancelar y en consecuencia enfurecer a Trump. "Entonces veremos qué sucede", concluyó Trump.
Recordemos que ambos se utilizaron y continúan haciéndolo en función de su campaña política ya que a Netanyahu lo hace ver fuerte tener el apoyo de Trump, por ejemplo cuando ocurrió el cambio de embajada norteamericana de Tel Aviv a Jerusalén al principio del mandato del republicano. Así como también Netanyahu jugó con la creación de "Trump Heights", un asentamiento israelí en la región de los Altos del Golán al que le puso su nombre para enriquecer el ego del presiente.
Es tal la relación que Netanyahu creció con el el norteamericano que para hacer bombo de su campaña colgó carteles en Israel con fotos de ambos y la frase de campaña del primer ministro.
Pero volviendo a Benny Gantz, piensa seguir adelante con su gobierno de coalición democrática dejando a Netanyahu completamente afuera y hundido en sus casos de corrupción. "Construiré un gobierno amplio y liberal que entregará la voluntad del pueblo. No nos rendiremos a ningún dictado. Las negociaciones serán dirigidas por mí de manera responsable y con buen juicio ”, dijo el líder de Azul y Blanco claro retractando que su gobierno será todo menos ultraortodoxo.
Aunque la reacción de Netanyahu de ofrecerle a Gantz un gobierno de coalición provocó una buena reacción en el presidente: “Lo felicito, señor primer ministro, por unirse a esa llamada esta mañana. Los responsables electos tienen la responsabilidad de hacerlo posible, especialmente los líderes de los principales partidos", aunque también era la única opción que tenía.
Esto es lo mismo que explicó Avidgdor Lieberman, representante de la derecha laica israelí, quien aseguró que Netanyahu nunca tuvo intención de formar gobierno de coalición con Gantz, y su intención detrás era dejar mal parado a su opositor por rechazarlo e ir a nuevas elecciones.