Esto siguió en ese momento con los ataques por parte de la cuenta oficial del presidente hacia los miembros demócratas de la Cámara. "Pelosi rompió el discurso de @ realDonaldTrump anoche", escribió el hijo de Donald Trump para continuar polarizando la sociedad y divulgando mensajes de odio solamente para herir a la oposición. El video al final había sido manipulado por el equipo del empresario. En este momento es donde comenzó la verdadera campaña. Aunque todavía nadie esperaba el impacto del coronavirus.
Es así que ahora quien aborde la crisis global y nacional de la forma más comprensbile posbile, será quien se quede con el asiento de la Casa Blanca. Aunque el hijo de Donald Trump parece seguro a inclinarse por una campaña de ataques como en 2016, la cuál al fin y al cabo terminó funcionando. Trump Jr en los últimos años se abocó a la política a un 100%, hasta se separo de su esposa después de 12 años de matrimonio. Ahora su novia es nada más y nada menos que una presentadora de Fox Nes: siempre hay que cuidar la imagen conservadora.
La misma también se subió al escenario captando la atención de los medios norteamericanos. Kimberly Guilfoyle, no solamente está a la cabeza de algunos programas en este momento sino que también es la presidenta del comité financiero de la campaña de reelección de Donald Trump. Y encima hija de inmigrantes. “Harris y el resto de los socialistas van a, fundamentalmente, cambiar esta nación. Quieren abrir las fronteras, cerrar las escuelas, una amnistía peligrosa y van a enviar vuestros trabajos a China, mientras se enriquecen”, explicó Kimberly siguiendo la línea de su novio, Trump Jr.
"Es casi como si esta elección se perfilara como iglesia, trabajo y escuela versus disturbios, saqueos y vandalismo", dijo el primogénito para seguir profundizando la grieta teniendo en cuenta que luego comparó a Joe Biden con el Lago Ness y hasta lo trató de comunista. "Las políticas radicales de izquierda de Biden frenarían nuestra recuperación económica", explicó apuntando a los demócratas conservadores (porción de la población que Biden se aseguró, y mismo a los inversionistas que todavía siguen en incertidumbre por el virus.