Esta idea que se baraja es similar a la que se implementó en Israel y que se denomina "pasaporte verde", con el cual las personas ya inmunizadas pueden volver a su vida social normal.
Considerando esta idea, explica Le Monde, el Consejo Económico, Social y Ambiental (CESE) lanzó una consulta en línea sobre el tema a mediados de febrero. Por el momento, el 57% de los franceses se opone a que dicho pasaporte condicione el acceso a un restaurante o un gimnasio, según una encuesta de Odoxa publicada el 18 de febrero. Pero el 59% está a favor del acceso al territorio nacional. Por el momento, lo que obstaculiza la implementación de un pasaporte de vacunación es la escasez de vacunas.
El 14/2 salió un decreto en el cual el Ejecutivo se dotaba de una base legal para condicionar la reapertura de bares y restaurantes a que los clientes cedan sus datos de contacto para facilitar el rastreo en caso de contacto estrecho. Asimismo, se establecerían en la entrada de estos establecimientos un código QR que se escanearían con la aplicación TousAntiCovid, detalla Le Monde. La app podría tener también una prueba reciente de covid-19 o haber sido vacunado.
Todas estas medidas nos permitirían hacernos la idea de convivir con este nuevo virus. Sin embargo, advierte el diario local, esto es peligroso en término de libertades individuales, además de que Macron ya fue acusado de centralizar la gestión de la crisis.