En tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sigue presentandose como un superhéroe ante la crisis mundial. En el país ya hay 60 casos confirmados y si bien el republicano nombró al Vicepresidente Mike Pence para liderar los esfuerzos de contención, lo que está haciendo el gobierno no es suficiente. Claro que su no accionar llegó de la mano de diversas críticas del Partido Demócrata por negar la situación y seguir convencido en que "avanza muy lentamente en Estados Unidos".
"Chupar el virus de cada una de las 60,000 personas en el mundo, chuparlo de sus pulmones, nadar hasta el fondo del océano y escupirlo”, explicó el republicano y defensor de Trump, Mike Huckabee, en referencia a lo que sería Trump capaz de hacer para evitar la expansión del virus. A su vez se alineó con las declaraciones del presidente y aseguró que la constante preocupación por el virus que proviene de los demócratas y de los medios es solo para hacer tambalear a la Casa Blanca republicana.
En tanto, este viernes desde la Organización Mundial de la Salud aseguran que sin duda el virus se propagará a un nivel muy alto y más rápido de lo esperado, pero todavía no se arriesgan a llamado "pandemia". Desde el departamento de salud de las Naciones Unidas parecen estar confiados con las medidas que están tomando los gobiernos alrededor del mundo.
"China ha demostrado claramente que ese no es necesariamente el resultado natural de este evento si tomamos medidas, si avanzamos rápidamente, si hacemos las cosas que tenemos que hacer", explicó el director general de la institución, Tedros Adhanom Ghebreyesus, durante la conferencia de prensa diaria que brindan desde Ginebra.
Si bien el brote comenzó en Asia y siguió por Europa, el brote podría estar disminuyendo en países como Francia, Corea del Sur y Japón, y todo porque se suspendieron vuelos, reuniones, eventos mutitudinarios, entre otras cosas. Aunque ahora todo parece trasladarse para el otro lado del Océano Altántico: el continente americano. En consecuencia, la pregunta que ahora ronda en la cabeza de muchos especialistas es: ¿cuándo llegará a Argentina?
Muchos especialistas aseguran que la ventaja que tienen los países que se encuentran en el mapa por debajo de la línea del Ecuador es que están en verano y el clima no propicia las condiciones necesarias y perfectas para que el Covid-19 se desarrolle y se propague a la perfección como ocurre en Europa, donde actualmente el clima es frío. Pero por supuesto esto no quiere decir que no llegue a Argentina en los próximos días.
"No quiere decir que cuando llegue el calor se va a acabar la transmisión, pero su velocidad es notablemente menor, porque el clima seco reduce el tiempo que el virus permanece en el aire", explicó al público mexicano el funcionario de Salud y Prevención, López-Gatell.