Aunque esto no solamente significaría un problema para el gobierno de Estados Unidos cuyas misiones espaciales dependen de sistemas rusos, sino que también para empresas privadas como lo son la rusa Space X y la estadounidenese y actualmente tan golpeada, Boeing, ya que ambas están envueltas en un contrato firmado en 2014, bajo la presidencia de Barack Obama, para desarrollar una misión al espacio.
Por otro lado, la última decisión de Estados Unidos no fue una sorpresa ya que en el pasado mes de febrero, la Agencia de Inteligencia de la Defensa estadounidense publicó el informe 'Desafíos a la Seguridad en el Espacio' dedicado en gran parte a atacar a Rusia y sus negocios y acciones en el espacio. El documento acusaba a la administración de Vladimir Putin de "desafiar la posición norteamericana en la región interespacial".
Luego, el Pentágono solicito al Congreso 304 millones de dólares en el año fiscal 2020, año electoral para el cual Trump se está preparando. Al parecer el dinero será destinado para una exploración del territorio para un futuro desarrollo de armas desplegadas en el espacio.
Entonces el espacio podría convertirse en otro de los tantos escenarios de lucha entre Rusia y Estados Unidos, al igual que ahora lo es también el ártico donde se suman las tecnologías chians. Recordemos que en esta ocasión Estados Unidos, en la voz de John Bolton, también acusó a Rusia de llevar adelante acciones "agresivas" en la zona y contra la prescencia norteamericana.
Para luego anunciar que: "La Guardia Costera de USA, pronto recibirá un nuevo rompehielos que abrirá el camino para reafirmar el liderazgo del país norteamericano en el Ártico, que ha sido descuidado durante demasiado tiempo", aseguró Bolton.
En tanto, desde China y durante conversaciones con la prensa, el vice ministro de Exteriores chino, Zhang Hanhui acusó a la adminsitración Trump de estar aplicando un "claro terrorismo económico".
Recordemos que la guerra comercial entre ambos países se intensificó cuando Estados Unidos decidió aumentar los aranceles a los productos chinos importados de un 10% a un 25%. Ademas de continuar intensificando la guerra por el 5G entre las naciones al incluir en su lista negra comercial a Huawei, el gigante chino de las telecomunicaciones. Sin embargo eso no fue suficiente para las autoridades chinas ya que solamente 2 días atrás sacaron el as que llevaban bajo la manga y amenazaron con restricciones sobre las exportaciones de 'tierras raras', los minerales que son la base para la producción tecnológica.
“Nos oponemos a una guerra comercial, pero no tenemos miedo de una guerra comercial. "Este tipo de provocación deliberada de disputas comerciales es el terrorismo económico, el homicidio económico, el acoso económico", dijo Zhang, cuando se le preguntó acerca de la guerra comercial con los Estados Unidos.