Aunque esto parece haberse truncado horas antes de que se apruebe este miércoles en el Congreso. Al parecer el acuerdo bi partidista que logró que suban los mercados esta jornada, tiene más problemas que lo esperado, empezando porque todavía no fue publicado un documento oficial en cuanto a los puntos que acordaron los miembros de ambos partidos el pasado martes 24/03. Es así que mientras Trump alienta a la Cámara, el Senado sigue trabado.
Según dieron a conocer los medios locales, el problema llegó principalmente por parte del gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, el demócrata que está lidiando con la crisis en uno de los estados más poblados y a la vez más pequeños del país. Recordemos que en Estados Unidos ya se registraron 64.764 y aproximadamente 900 fallecidos, pero que la gran mayoría de los casos se encuentra solamente en Nueva York. Es así que Cuomo exigió una asistencia por parte del gobierno nacional o mínimamente el establecimiento de reglas más estrictas.
"El presidente dice que es una guerra"."¡Bueno, entonces actúa como si fuera una guerra!", dijo este miércoles Cuomo perdiendo su paciencia con la Casa Blanca. El mismo hizo foco en el hecho de que el gobierno nacional había mandado solamente 400 ventiladores, cuando los afectados son cerca de 30.000.
Al colapso de Nueva York se le sumaron las críticas de los gobernadores republicanos que se desvincularon e la línea de Donald Trump para ponerse del lado de la salud. Es así que a pesar del esfuerzo de la Casa Blanca por tener la economía funcionando nuevamente para Semana Santa, es decir el próximo 12/04, las autoridades estatales decidieron mantener por tiempo indefinido los negocios cerrados y la cuarentena obligatoria.
“La mayoría de la gente piensa que estamos a semanas de distancia del pico, aunque son meses. Ese es el consejo que estamos recibiendo de la gente inteligente de Johns Hopkins, los Institutos Nacionales de Salud, la Universidad de Maryland, lugares como ese", dijo Larry Hogan, presidente de la Asociación Nacional de Gobernadores de Maryland. A esto se le sumó el gobernador de Texas y gran aliado de Trum,p Greg Abbott, quien aseguró estar dispuesto a ordenar a los ciudadanos a quedarse en sus casas.
Pero ahora volviendo al fracaso del proyecto en el Senado, este miércoles existió otra contradicción en cuanto al plan de Trump: Lindsey Graham, Tim Scott, Ben Sasse y Rick Scott, tres senadores republicanos se opusieron al proyecto al decir que el otorgamiento de cheques por US$ 1200 a algunos ciudadanos los podría incentivar a no trabajar, ya que desde POLITICO aseguran que recibirían más dinero que al trabajar.
Si bien los medios locales continúan asegurando que el proyecto se aprobaría antes del jueves, es poco probable que se llegue a un acuerdo en tan pocas horas. “Hoy, el Senado actuará para ayudar a la gente de este país a capear esta tormenta. Nadie piensa que la legislación pueda terminar con esto. No podemos prohibir este virus ", dijo Mitch McConell, el líder de la mayoría republicana en el Senado y gran aliado de Donald Trump.