En 2016, 10 de los 538 electores votaron por una persona diferente al ganador del voto popular en sus estados, un número elevado -muy poco común-, que habría cambiado el resultado de 5 de las 58 elecciones presidenciales anteriores, explica VOA Noticias.
El fallo del máximo tribunal fue a favor de los estados de Washington y Colorado, que impusieron penas a electores identificados como desleales, quienes habían desafiado en 2016 su promesa de votar por la ganadora del voto popular en sus estados (la demócrata Hillary Clinton).
La Corte se negó así a "liberar" a los electores de las leyes estatales que penalizan estos "desvíos". Bajo la Constitución estadounidense, el presidente es elegido asegurándose una mayoría de votos electorales asignados a los 50 estados y el distrito de Columbia y no por el voto popular.
En Washington, la Corte Suprema del estado había determinado que las multas de US$ 1000 impuestas a 3 de los electores desleales fueron legales y no violaron los artículos de la Constitución que describen el proceso del Colegio Electoral. Los magistrados de la Corte Suprema del país respaldaron este lunes ese fallo.
La ley del estado de estado de Washington, escribió la jueza de la Corte Suprema, Elena Kagan, "refleja una tradición de hace más de 2 siglos. En esa práctica, los electores no son agentes libres; deben votar por el candidato que han elegido los votantes del estado."
Según el diario The Washington Post, el fallo no beneficia a un partido sobre otro. Tanto los estados azules (demócratas) como los rojos (republicanos) habían pedido a los jueces aclarar la cuestión antes de la elección de noviembre, porque temen que un par de electores "rebeldes" decidan quién será el próximo presidente.
La Corte Suprema también revocó un fallo de 2019 de la 10° Corte de Circuito de Apelaciones contra la cancelación de Colorado a un voto electoral desleal.