"Estaría mal y sería injusto para los estadounidenses que han sido despedidos de sus empleos debido al virus que sean reemplazados con una nueva fuerza laboral traída desde afuera", manifestó Trump ante los periodistas presentes en la Casa Blanca.
Una vez cumplido el plazo, no se descarta una prórroga de la prohibición. "Cualquier extensión o modificación estará basada en la situación económica del momento", dijo al respecto.
De todos modos, habrá algunas excepciones. Los profesionales de la salud y del sector alimenticio y agrícola no se verán alcanzados por la medida.
En la noche del lunes 20, Trump había anticipado por Twitter que iba a llevar adelante esta resolución. "A la luz del ataque del enemigo invisible, así como la necesidad de proteger los trabajos de nuestros GRANDES ciudadanos estadounidenses, ¡firmaré una orden ejecutiva para suspender temporalmente la inmigración a Estados Unidos!", escribió.