La mujer también acusó a Azerbaiyán de utilizar a sus propios civiles como escudo, colocando artillería cerca del pueblo de Dondar Gushchu, en el distrito de Tovuz, a 10 kilómetros de la frontera. "Los azeríes han rodeado a su propia población con artillería, convirtiéndolos en un objetivo, y luego se quejan de que las fuerzas armenias disparen en esa dirección", escribió en Facebook y posteó imágenes al respecto.
El Ejército azerí negó haber perdido un dron y dijo, en cambio, que ellos mismos derribaron un dron y artillería de Armenia. Armenia también acusa a Azerbaiyán de cíber-ataques a páginas del gobierno.
La mirada internacional está puesta en la zona porque allí se alojan gasoductos y oleoductos que van del Mar Caspio a los mercados globales.
Este viernes 17/7, Turquía, que tiene lazos históricos y culturales con Azerbaiyán así como proyectos energéticos conjuntos, dijo que está lista para salir en su defensa.
El choque entre Armenia y Azerbaiyán compromete también a Rusia, principal velador de la estabilidad del Cáucaso -como lo define el diario La Vanguardia- y aliado militar -al menos en teoría- de Armenia. También mantiene buenas relaciones con Azerbaiyán.
Rusia y Armenia forman parte de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), lo que obligaría a asistencia militar, explica La Vanguardia. Pero las relaciones entre el Kremlin y el gobierno armenio están algo lastimadas. En 2018, el primer ministro Nikol Pashinián lideró una revuelta que adoptó una posición pro-occidental y echó a la élite política cercana a Moscú. Así y todo, Rusia ha brindado otra señal a la que hay que prestarle atención:
Según el periodista Marcelo Cantelmi de Clarín:"Azerbaijan, un país petrolero, aliado íntimo de Turquía, se ha venido dotando de una fuerte estructura militar. Armenia, por su parte, enemiga histórica de Turquía debido al genocidio del pueblo armenio a comienzos del siglo pasado, tiene una alianza profunda con Rusia dentro del llamado Tratado de Seguridad Colectiva, que implica que cualquiera de sus miembros que sea atacado debe contar con el apoyo del resto. Al revés que en otras ocasiones, esta vez se produjo una reunión de ese convenio militar con el guiño de Rusia, lo que brinda una idea clara de la gravedad del episodio que incluye entre las bajas a un alto general azeri. Moscú, en episodios anteriores, había evitado ese trámite y la señal que significa."
Ayer jueves los choques, que ya han dejado 16 muertos, continuaron, con bombardeos y enfrentamientos con morteros. En Ereván, la capital de Armenia, hubo manifestaciones contra la embajada de Ucrania, por ponerse del lado de Azerbaiyán. El ministerio de Exteriores ucraniano pidió una “solución política” al nuevo choque basada “en el mantenimiento de integridad territorial de Azerbaiyán”.
Según escribió el politólogo ucraniano Ruslán Bórtnik en el diario Vzgliad, esta postura se fundamenta en que “Azerbaiyán puede ofrecer a Ucrania petróleo, del que Kíev depende, y negocios, que al contrario que los armenios, están funcionando bien en nuestro país”.
Según Cantelmi, para entender por qué esta nueva ronda de choques entre Azerbaiyán y Armenia llega ahora, hay que tener en cuenta la pronta elección presidencial en Estados Unidos. Las encuestas muestran como potencial ganador al demócrata Joe Biden, aunque sabemos que todo puede pasar. Sin emabrgo, los aliados férreos de Donald Trump están aprovechando sus posibles últimos meses en el poder para avanzar en temas que con otro signo político en la Casa Blanca, podrían enfrentar muchas más trabas. Un ejemplo de ello es Israel, que busca anexar ahora partes de Cisjordania. El caso del Nagorno Karabaj podría ser otro ejemplo: el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, podría considerar que este es el momento indicado para que su aliado Azerbaiyán avance para recuperar ese territorio.