El país tiene a buena parte de su población viviendo en el hacinamiento y la pobreza extrema, por lo que la medida -que está siendo la elegida en casi todo el mundo- será especialmente difícil de sobrellevar en la India.
Modi anunció un gasto de US$ 2.000 millones para fortalecer la infraestructura médica y tratar a los pacientes infectados por el virus.
La cuarentena afectará especialmente al sector informal de India, que incluye a muchos vendedores callejeros así como choferes de distintos tipos de vehículos.
El impacto será enorme, dijo Kunal Kundu, economista indio, a CNBC. Estimó que entre un 65% y un 70% de la economía de la India es informal.
Al jueves 25/3, India ha tenido un total de 562 casos registrados de coronavirus y 10 muertes. Pero se teme que la cifra real podría ser mayor, dado el número insignificante de tests que se practican.
En un país con gran parte de su población sumida en la pobreza y el hacinamiento (más de la mitad de las familias indias, en las grandes ciudades, viven en 1 o 2 habitaciones), y donde las condiciones sanitarias son paupérrimas, el virus podría esparcirse aún más rápido y ser más letal que en otras partes.
Es por eso que el primer ministro, obligado a elegir entre lo malo y lo peor, terminó dictando la cuarentena.
Kundu advirtió que India está en riesgo de tener perder generaciones enteras si se diera la situación de que personas privadas de sustento, se enfermaran y requirieran tratamiento médico durante la crisis.