Hasta el momento hubo confirmación desde el gobierno sirio, pero ni una palabra por parte del mandatario ruso, Vladimir Putin, quien al parecer está optando por mirar par otro lado. Aunque la gran pregunta que surge en cuanto a la posición actual de Irán e Israel es: ¿por qué ahora? Simple, porque estamos en medio de una pandemia mundial y cada uno está mirando su propio ombligo, pero no Netanyahu ya que una vez lograda la coalición política y un paso más hacia otro período de gobierno, es necesario avanzar lo más rápido posible con la anexión de la región de Cisjordania.
Recordemos que Cisjordania es el territorio en disputa entre israelíes y palestinos donde viven miles de colonos y que Israel gobierna hace años y hasta prometió construir viviendas, pero que también prometió anexar antes de las elecciones de abril. Aunque no solo eso sino que también es una de las regiones más ricas en cuanto a recursos naturales y ubicación estratégica. Y no solo eso, ya que detrás del plan de anexión también esta la figura de Donald Trump y su Plan de Paz de Medio Oriente.
Además, como mencionamos anteriormente, Netanyahu está en atravesando un juicio en el Tribunal Supremo que comenzó a sesionar y escuchar solicitudes contra el mandatario el pasado domingo. Tengamos en cuenta que el Primer Ministro está acusado de soborno, fraude y abuso de confianza en tres casos distintos, y en caso de que las autoridades judiciales se muestren en su contra el mismo no se verá habilitado para formar la coalición que les llevó 3 procesos electorales y más de 1 año.
En tanto, Irán por su parte se hunde en las sanciones económicas de la Casa Blanca de Trump y es por eso que parece ser una figura más débil para las fuerzas enemigas en estos momentos, teniendo en cuenta que su preocupación está en el interior del país. Al mismo tiempo, Irán registra más de 100.000 casos de Coronavirus y más de 6.000 fallecidos actualmente, lo que por supuesto se traduce en la continuación de la cuarentena y las trabas económicas propias del país. Aunque esto no significa que no haya que esperar represalias por parte de las Fuerzas Revolucionaria iraní.