Minutos después de las declaraciones las acciones en Europa y Estados Unidos cayeron, el índice S&P 500 bajó aproximadamente un 1.2% en Nueva York, cayendo por tercer día consecutivo. "Trump sería el Grinch que robó la Navidad", explicó a Bloomberg Sue Trinh, la directora gerente de estrategia macro global en Manulife Investment Management en Hong Kong, en caso de que un acuerdo se atrase hasta después de las elecciones 2020.
A esto se le suma que las autoridades chinas aseguraron que pronto se publicaría una lista negra de empresas norteamericanas a las cuales se les podría imponer sanciones por considerarlas "poco confiables". Esto es un claro reflejo que la situación en Hong Konng y Xinjiang fueron claves en un posible quiebre en las conversaciones comerciales. Recordemos que a fines de la semana pasada Donald Trump decidió traicionar a China y promulgar una ley en apoyo a los manifestantes hongkonéses.
Esto último es lo que sucedió en el medio de las dos situaciones: estar a punto de firmar un acuerdo a pensar en estirar el acuerdo comercial hasta el 2020. Si bien el régimen chino había prometido "graves" consecuencias, solamente lo que obtuvo Estados Unidos fue un simple castigo que no tiene gran efecto sobre la administración Trump: una sanción a ONG y no poder atracar en el puerto de Hong Kong. Esto es un claro reflejo de que el acuerdo comercial es más importante para China de lo que dice, sobre todo teniendo en cuenta que la economía de la potencia asiática está en declive desde la última aplicación de sanciones por parte del gobierno de Trump.
Al parecer Trump es consciente de esto y sabe que puede tener a China atada de pies y manos. Aunque el acuerdo también es clave para su administración ya que si quiere ir por la reelección y que los hombres de los grandes estados agricultores lo voten como lo hicieron en 2016, necesitará facilitarles el trabajo porque los aranceles están teniendo impacto sobre la propia producción y economía norteamericana. Lo mismo sucede con los mercados que viven en un escenario de incertidumbre desde comienzos del conflicto comercial.
Las declaraciones de Trump llegan a tan solo 12 días de que se cumpla el plazo en el que se impondrían nuevos aranceles del 15% sobre las importaciones chinas por valor de US$ 160 mil millones. Específicamente a los teléfonos inteligentes, juguetes y otros productos de China, los cuales supuestamente tendrían que haber sido dejados de lado para esa fecha teniendo en cuenta que cuando se llegó a un acuerdo parcial se habló de una posible solución final antes de diciembre.
"Con la economía en una situación muy delicada, si esto ocurriera, aumentaría seriamente el riesgo de una recesión, y la Casa Blanca no querría que esta situación entrara en las elecciones presidenciales de 2020 el próximo año", explicó a Bloomberg, Eli Lee, jefe de estrategia de inversión del Banco de Singapur.