Sin embargo no todo será tan simple para el mandatario chino teniendo en cuenta que todavía están bajo el escrutinio del mundo por el estallido de la pandemia en su territorio. Y por supuesto a esto se le suma el hecho de que los grandes líderes europeos como Angela Merkel, Emmanuel Macron y Ursula von der Leyen dudan sobre el creciente nacionalismo chino. Aunque del otro lado del mapa llega otro enemigo de la globalización: Donald Trump quien hasta decidió cortar lazos con la Organización Mundial de la Salud.
Las relaciones entre Europa y los Estados Unidos de Trump son tensas desde principios de su mandato en 2016. Aunque todo fue más difícil cuando ocurrieron los enfrentamientos con Irán a principios de 2020, la decisión de retirar las tropas de Alemania y por supuesto la salida del Acuerdo de París en cuanto al cambio climático. Todas premisas que definen la razón principal de la Unión Europea y que intentan defender a capa y espada sobre todo en estos tiempos de amenaza. Es por eso que esta es la oportunidad de Xi.
"Además, ambas partes promueven la diversidad de civilizaciones,globalización y multilateralismo", explican desde el Global Times enumerando porqué es necesario una cooperación entre China y Europa. Casi como si fuera una publicidad y obviando los objetivos de superioridad y dominación del mandatario chino. "En este caso, China y Europa han formado enormes intereses comunes y se vuelven cada vez más interdependientes. Esto contrasta con el unilateralismo y proteccionismo de Estados Unidos, que claramente decepciona al mundo", continúa con un golpe directo a la Casa Blanca de Trump.