En consecuencia, el camino de la victoria para Xi ya no es tan fácil. Es por eso que de acuerdo a un informe publicado por The Wall Street Journal este martes 19/05, los diplomáticos enviados por China alrededor del mundo no tienen la paciencia que tal vez demostraban el año pasado antes de que una pandemia mundial llegue para poner a prueba a todos los gobiernos. "El enviado de Pekín en París prometió una pelea con Francia en caso de que los intereses de China se vean amenazados", explica el periódico norteamericano.
Claro que este accionar se pone a prueba con países que actualmente tienen una gran dependencia de Beijing como Venezuela, donde los legisladores que nombraron al COVID-19: "virus chino", fueron llamados por la embajada asiática. Sin embargo, donde la dureza no parece surgir efecto es con Estados Unidos teniendo en cuenta que la imagen política que ahora quiere demostrar Xi es alejada del nacionalismo chino. Es así que el pasado lunes 18/05 anunció una donación de US$ 2000 millones a la ONU para luchar contra el COVID-19 y que si China desarrolla una vacuna exitosa, será un "bien público global".
Es así que mientras el presidente Trump se aleja de las instituciones como la ONU, Xi se acerca, aunque ahora la gran pregunta es: ¿cuál será el modelo que funcione: el intento de globalización de China o el nacionalismo cada vez más fuerte de los Estados Unidos de Trump? Si bien todavía no hay respuesta lo que si está claro para Beijing es que lo único que tiene que quedar estático con Washington son los lazos comerciales teniendo en cuenta que luego de las consecuencias económicas que dejo la pandemia del Coronavirus, ninguna de las dos naciones se pueden permitir que un conflicto comercial traiga más problemas.