Si bien el mismo permitiría el envío de datos directamente desde un dispositivo a otro, lo que haría la comunicación mucho más rápida, requeriría alguna figura que se encargue del registro y rastreo de datos: esto es lo dudoso, sobretodo teniendo en cuenta que es China y Huawei los que se encuentran detrás. Es por eso que muchos países todavía no se mostraron 100% interesados, entre ellos Estados Unidos por supuesto.
Sería un chiste que después de la guerra comercial y tecnológica más todas las acusaciones de Donald Trump, se alíen con China para crear un Internet que permita el control gubernamental. Sobretodo teniendo en cuenta que existen países que ponen primero la libertad de expresión en Internet y la escencia de la comunicación en la red. Tampoco sería una buena decisión a tomar en medio de un proceso electoral.
Claro que no es el caso de otros países como Rusia e Israel que parecen estar de acuerdo con la iniciativa china. Recordemos que Huawei tiene proyectos en estos países para desarrollar las telecomunicaciones 5G. Además no hay que olvidar que Rusia en su momento intento internamente hacer un proyecto para controlar la red del país: Runet.
El Kremlin hizo la primera prueba de la nueva red de Oriente el pasado 23/12 para contrarrestar la fuerza de Estados Unidos en el escenario mundial a través de la creación de una Internet paralela a la que todos conocemos.
Si bien desde China aseguran que las pruebas para la construcción de la red ya comenzaron, no se probarán hasta por lo menos el año que viene, teniendo en cuenta que el resto del mundo ahora tiene otras preocupaciones que son más urgentes. Sin embargo, en noviembre de este año se espera que en la conferencia de la Unión Internacional e Telecomunicaciones, Huawei de más información sobre el plan.