La política nacional de control de la población y en concreto la restrictiva política de hijo único ha contribuido a la práctica del aborto selectivo de mujeres por diagnóstico prenatal del sexo -como consecuencia del deseo anclado en la tradición de preferir hijos varones-, ambas prácticas -diagnóstico prenatal del sexo y aborto selectivo- son ilegales en China.
Luego del 1er. censo moderno de 1953, que informó una población de 583 millones de personas, las autoridades chinas decidieron frenar los embarazos. A partir de agosto de 1959, el Ministerio de Salud Pública desarrolló una campaña de control de la natalidad rodeada de un gran esfuerzo propagandístico. Esto fue antes de la Revolución Cultural, y su Gran Salto Adelante.
En 1972, el Partido Comunista Chino asumió como una política nacional prioritaria el control del aumento de la población y promovió la creación de supervisores y estructuras administrativa y secciones específicas en las comisarías urbanas para el control riguroso de la población, facilitar el acceso y distribución de anticonceptivos y todo mecanismo de interrupción del embarazo.
Luego, estableció objetivos de control numéricos por unidades administrativas y por primera vez fijó límites en el número de hijos por familia.
En 2015, China eliminó la política del hijo único y la cambió por un límite de dos hijos para evitar riesgos en su economía ante el envejecimiento poblacional. Sin embargo, al parecer, tampoco funcionó.
¿Qué decía el censo?
El último censo de 2020 publicado este mes mostró -indica Financial Times- que la población sumó un 5,4% desde los 1.340 millones de 2010, la tasa más baja de aumento entre censos desde que la República Popular de China comenzó a recopilar datos en 1953, y los nacimientos disminuyeron drásticamente.
Los últimos datos también reflejaron un fuerte incremento en el porcentaje de chinos de 60 años o más, al 18,7% de la población a fines de 2020, frente al 13,3% en 2010. De esta manera, la proporción de ciudadanos chinos de entre 15 y 59 años (su población activa) se situó en el 63,35% en 2020, frente al 70,1% en 2010.
Ya algunos expertos e investigadores del Banco central de China lo había advertido: "La liberalización de los nacimientos debería ocurrir ahora, mientras haya ciudadanos que quieran tener hijos pero no pueden", según BBC Mundo.
"El muy discutido temor -de que China envejecerá antes de hacerse rica- ya no es una posibilidad teórica sino que se está convirtiendo rápidamente en una realidad", señalaba en noviembre pasado The Economist.
Nueva política, pero hay un problema
Los demógrafos -advierte Financial Times- indican que el aumento de los ingresos, la urbanización y el costo de criar a los hijos ha llevado a una disminución de las tasas de fertilidad que será extremadamente difícil de revertir.
Aunque, el Politburó dijo que ofrecería recursos educativos más equitativos y reduciría los gastos educativos para las familias. Y, anunció que el gobierno aumentaría gradualmente la edad nacional de jubilación.
Zhiwei Zhang, economista jefe de Pinpoint Asset Management, le dijo a la misma agencia que el impacto inmediato "probablemente sea positivo pero pequeño", apunta la BBC.
Mientras tanto., el anuncio de la política de los tres hijos fue recibido con una rápida reacción en las redes sociales: “Le recomiendo que primero resuelva los problemas fundamentales de la manutención infantil plus. . . el trato injusto de las mujeres en el lugar de trabajo, antes de pedirles que tengan hijos ”, criticó un usuario del sitio de microblogs Weibo.