También hay que tener en cuenta que Hong Kong es conocida por ser una ciudad comercial y plagada de tecnología e innovación, donde según el Partido Comunista, "los intereses vitales son el bienestar de los hongkoneses". Es por eso que frente a tanta difusión internacional de la violencia puede peligrar la escencia de la ciudad, o lo que el régimen chino cree que es la esencia de la misma.
Recordemos que el pasado lunes 01/07, miles de manifestantes, que al principio estaban llevando adelante una marcha pacífica debido a la crisis política en la que está envuelto el país debido a la instalación del régimen chino, tomaron el Parlamento de Hong Kong levantando la bandera que pertenecía a cuando el país era colonia británica. No solo eso sino que también lo destrozaron con pintura y su fuerza.
Estos nuevos episodios llegaron casi 1 mes después de que algo similar ocurriera con respecto a la decisión de la presidenta de Hong Kong, Carrie Lam, en cuanto a seguir adelante con el proyecto de ley que otorga la posibilidad de que cualquier persona sea extraditada a China, el territorio temido por todos a cuenta de saber como son las condiciones de prisión y como el régimen comunista actúa frente a las disidencias.
Es así que la situación en la que está envuelta Hong Kong hoy se debe a que su población no está de acuerdo con el sistema gubernamental que propone china de "una nación, dos sistemas", en referencia a la independencia de Hong Kong mientras depende administrativamente y políticamente de China. Este es el acuerdo al que llegaron China y Gran Bretaña cuando la segunda entregó su colonia a los chinos.
“La violencia podría destruir su credibilidad, y será difícil de defender para cualquiera en Occidente. También alienarán a las personas que apoyaron el movimiento ", explicó a Bloomberg Wang Huiyao, el asesor del gabinete de China y fundador del Centro para China y la Globalización. Es así que la violencia parece no ser la salida que busca Hong Kong porque solamente la hace ver ante países occidentales como una víctima que se revela, y nadie quiere eso.
En tanto los jovenes, quienes son los que encabezan estos grupos, ya organizan nuevas manifestaciones para la semana entrante. Esta tendrá ligar en un distrito diferente pero también en Hong Kong. Es así que al parecer los grupos revolucionarios no se preocupan ni por la imagen internacional ni por la prosperidad económica, solamente quieren estar liberados de China.
Por otro lado para el gobierno chino de Xi Jingping es vital que estas manifestaciones no se hagan virales ni munidales porque intenta volver a Taiwán en una Hong Kong más, es decir implantar el sistema también en el país que continúa considerando como territorio propio y que además mantiene una estrecha relación con su mayor enemigo, el gobierno de Estados Unidos.
Aunque desde Taiwán no le hacen las cosas fáciles ya que a medida que se acercan las elecciones en 2020, la presidenta tiene un simple mensaje de campaña: "No retrocederemos" , dejando en claro que no hay forma de que hagan acuerdos de soberanía política con China. A su vez las elecciones actuarán como referéndum para estudiar si la mayoría de la población quiere subordinarse a China o no.