El hecho de que el área está controlada por el grupo insurgente, así como las duras condiciones climáticas de la montañosa provincia de Ghazni, hace el trabajo de rescatistas extremadamente difícil y explica la confusión informativa.
En un comienzo se reportó que se trataba de un Boeing 737 de la Ariana Airlines, linea nacional de Afganistán, y que viajaban 83 personas a bordo. La compañía lo desmintió luego en un comunicado.
Poco después, un portavoz de los talibanes y un periodista afgano cercano al grupo militante comunicaron que se trataba de una aeronave militar estadounidense, que se estrelló a 10 kilómetros de una base estadounidense.
El periodista, Tariq Ghazniwal, dijo que vio a la aeronave en llamas, y 2 cuerpos incinerados adentro. Según el portavoz de los talibanes, Zabihullah Mujahid, en el accidente murieron varios miembros del servicio militar estadounidense. Esta información no ha podido ser verificada por otro medio.
Los talibanes, sin embargo, difundieron presuntas imágenes que parecen demostrar que la aeronave era de USA.
Ghazniwal dijo que, además, el grupo militante están rastrillando un pueblo cercano en busca de 2 personas que sobrevivieron al accidente.
La portavoz del comando central estadounidense, Beth Riordan, no quiso comentar sobre la proclama de los talibanes. Previamente había reconocido que se está investigando un accidente de avión en Afganistán, pero dijo que no está claro a quién pertenecía la aeronave.