Si bien desde el Kremlin ya negaron reiteradas veces que no tienen ningún tipo de relación con el colapso de Navalny, muchos países entre ellos Francia y Suecia aseguraron que el mismo fue envenenado. En consecuencia está aumentando la presión de partes de la sociedad rusa e internacional para comenzar una investigación oficial en el país. Esto teniendo en cuenta que el caso ya se convirtió en otra razón de enfrentamiento entre Rusia y la Unión Europea.
Ayer fui capaz de respirar por mis propios medios todo el día. No usé ninguna ayuda externa, ni siquiera la válvula más simple en mi garganta. Me gustó mucho. Un proceso asombroso, subestimado por muchos. Lo recomiendo”, dijo en el tono irónico que lo caracteriza para después dar a conocer que ya está en trámites junto con un fiscal alemán para hacer su regreso a Rusia.
En tanto, desde la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), también se está asistiendo en la investigación teniendo en cuenta que la intoxicación al nivel que sufrió Navalny suele considerarse como utiliziación de armas químicas.