Pero volviendo al encuentro entre los mandatarios, Bolsonaro desde antes de ser elegido presidente que elogia cuando puede a Trump, y no solo porque piensa como el en cuanto a políticas migratorias, homosexualidad y libre utilización de armas de fuego, sino porque también supo entender que ser aliado de Estados Unidos en este momento de la historia política y económica es algo clave. Más para su presidencia que intenta sacar a Brasil de la crisis económica en la que se encuentra.
Es tan así que Bolsonaro eligió Estados Unidos como primer visita al exterior antes que Argentina, rompiendo con una tradición entre países. Además recordemos que en esa reunión Bolsonaro comenzó a forjar la alianza con Trump en términos económicos y políticos, como la entrada de Brasil a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), lo que este cree que puede ayudar a su gobierno.
Sin embargo el útlimo encuentro fue hace poco, en la cumbre del G-20 en Japón, donde ambos mandatarios se abrazaron, se elogiaron y conversaron con respecto a la OCDE, algo que Estados Unidos apoya desde mayo pero parece no darse para los brasileños que no están atravesando su mejor momento económico.