Cuando el presidente chino, Xi Jinping, celebró una conferencia a través de un enlace de video el miércoles por la noche con los líderes de Alemania y Francia, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y la presidenta de la UE, Ursula von der Leyen, las dos partes anunciaron conjuntamente que las negociaciones sobre el acuerdo bilateral China-UE acuerdo de inversión se ha completado según lo programado.
De acuerdo a Global Times, del PCCh, "el TBI impulsará la recuperación económica mundial posterior al COVID-19, promoverá el comercio mundial, la liberalización y la facilitación de las inversiones, aumentará la confianza de la comunidad internacional en la globalización económica y el libre comercio para contribuir a los esfuerzos de China y la UE para construir una economía mundial abierta, dijo Xi.
Xi prometió que China y la UE, dos de las principales potencias, civilizaciones y mercados del mundo, mejorarán la confianza mutua, gestionarán adecuadamente las diferencias y se unirán para iniciar un nuevo comienzo en 2021.
El pacto le muestra al mundo que incluso si China y la UE tienen diferencias en algunos temas, ambas partes tienen la voluntad política de mejorar el diálogo, profundizar la cooperación y compartir los beneficios basados en el respeto mutuo, dijo".
El País, de España, se detuvo en un detalle interesante: "Esto puede provocar el primer desencuentro con el futuro presidente de EE.UU., Joe Biden, cuyo equipo pretendía hacer frente común con Europa para combatir las malas artes comerciales de la potencia asiática".
"En un ahora o nunca en toda regla, el equipo negociador europeo recomendó a los líderes de la UE que cierren el acuerdo de inversiones con China, según aseguraron fuentes comunitarias. No es un tratado comercial, pero Bruselas sí lo considera el pacto económico más ambicioso jamás firmado por Pekín con cualquier país o bloque, tanto porque permitirá allanar el terreno a las empresas europeas que operan en China como por las concesiones logradas en derechos laborales", agregó el medio.
Justamente, el pasado 22 de diciembre, Jake Sullivan, asesor de seguridad nacional del presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, presionó con un tuit publicado el lunes a última hora haciendo referencia a una historia sobre el acuerdo propuesto entre la UE y China. Instó a “una consulta temprana con nuestros socios europeos sobre nuestras preocupaciones comunes sobre las prácticas económicas de China”.
En Estados Unidos, la primera lectura la dio Político. El medio especializado fue escéptico y dio a entender que se puede tratar de un fuerte mensaje a Biden, a quien se le intenta marcar la cancha antes de asumir: "Los líderes planean dar respaldo político al acuerdo, que aún tendría que ser revisado legalmente, traducido a diferentes idiomas y aprobado oficialmente por los gobiernos de la UE y el Parlamento Europeo, así como por los parlamentos potencialmente nacionales, un proceso que tomaría hasta principios de 2022 al menos".