Recordemos que esta no es la primera vez que China utiliza la tecnología y las aplicaciones para tener a la sociedad bajo control, ya que en abril se dio a conocer la instalación de cámaras de reconocimiento facial, supuestamente por cuestiones de seguridad.
Sin embargo detrás se escondía la caza de disidencias, como los uigures un grupo étnico que vive en las regiones del noroeste de la República Popular China, principalmente en la Región Autónoma Uigur de Sinkiang(a 600 kilómetros de la capital), el único problema es que son musulmanes y eso no es compatible con las ideas ni con las preferencias del gobierno de Xi Jinping y del Partido Comunista. Ahí es en donde funciona la nueva tecnología controladora
Otro de los famosos ejemplos fue la aplicación "Estudiando la gran nación", un aparato propagandístico que impacta en todos los niveles de la vida ciudadana para que mediante juegos, noticias y lectura de libros pueda promover su imagen y la del partido y así controlar la ideología de su población y evitar opositores.
En el caso de estas nuevas tecnologías fronterizas son hasta impuestos a turistas, quienes se quejaron reiteradas veces por no ser avisados de los nuevos controles. Aunque para los que concurren la frontera Irkeshtam, en la región de Xinjiang es algo común y de rutina el estar controlados por las autoridades del partido.
Según explican las investigaciones, en el caso de recibir celulares iPhone es algo más difícil acceder a los datos como buen producto norteamericano, por eso se conectan a una máquina que supuestamente escanea el contenido del teléfono. Aunque los Android, se desbloquean al instalar una app que de igual forma analiza el contenido y recopila datos.
El uso de la aplicación salió a la luz después de que los viajeros llevaran su teléfono a los periodistas en Alemania que contactaron a un grupo de analistas de la Universidad del Ruhr de Bochum y la empresa alemana Cure53 y periodistas para descubrir el diseño y el objetivo de la app: robar información.
"Es altamente alarmante en un país donde descargar una aplicación o un artículo noticioso equivocado te podría llevar a un campo de detención", explicó Edin Omanović, del grupo Privacy International, la ONG británica que vigila las invasiones de privacidad de los gobiernos.
"Este es otro ejemplo de por qué el régimen de vigilancia en Xinjiang es uno de los más ilegales, omnipresentes y draconianos del mundo. Los sistemas de monitorización modernos se aprovechan de esto para construir una imagen detallada pero defectuosa de la vida de las personas. Las aplicaciones, plataformas y dispositivos modernos generan enormes cantidades de datos que la gente probablemente ni siquiera conoce o cree que ha borrado, pero que todavía se pueden encontrar en el dispositivo", concluyó.