Lo que comenzó con el asesinato de George Floyd y Breonna Taylor en el mes de mayo, continuó con el caso de Jacob Blake que despertó las protestas y disturbios en la ciudad de Kenosha, Wisconsin, y Daniel Prude, un caso que ocurrió en marzo pero adquirió difusión esta semana cuando la familia difundió videos donde se ve a la policía de Nueva York ponerle una capucha en la cabeza al ciudadano afroamericano y asfixiándolo contra el asfalto. Si bien el mismo no perdió la vida, es otro caso de racismo en el país.
Es así que la inseguridad, el racismo y la violencia paso a ser el principal foco de campaña para Donald Trump y su opositor político y candidato del Partido Demócrata, Joe Biden. El ex vicepresidente este jueves llegó a Kenosha, dos días después que el mandatario republicano, sin embargo en lugar de enfocarse en la inseguridad que pueden provocar las protestas decidió abordar una promesa para combatir la injusticia racial. Además, a diferencia de Trump, el demócrata decidió reunirse con la familia de Blake.
Pero ahora volviendo al rol que tendrá Facebook, la decisión de Zuckerberg de intervenir en los anuncios políticos violentos y sospechosos de ser noticias falsas llegaron luego del pedido de la Oficina Federal de Investigaciones, el Departamento de Seguridad Nacional y las agencias de inteligencia en cuanto a que las empresas de redes sociales tengan un rol activo y positivo en estas elecciones.
Claro que al mismo tiempo es una forma de cubrirse de cara a posibles escándalos como lo que sucedió en 2016 que lo llevó a declarar frente a la Unión Europea en el caso del Brexit y la supuesta usurpación de datos de usuarios, y ante el Congreso de Estados Unidos por haber interferido en los comicios para garantizar la vitoria de Trump. A quien no le gustó nada la decisión fue al presidente Donald Trump como era de esperar, tal es así que a través de Samantha Zager, la subsecretaria de prensa nacional de la campaña, acusaron a la decisión de ser censura.