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Amplían la tregua en Libia

Así lo acordaron los representantes de las países involucrados militarmente en el conflicto tras una larga negociación en Berlín.

La conferencia internacional sobre Libia llevada a cabo en la jornada de este domingo 19 de enero en Berlín concluyó con la decisión de cesar la actividad militar de los países extranjeros que formaban parte de uno u otro bando.

Azotada por una guerra civil desde hace años, en la cual se enfrentan el ejército del Gobierno de Libia contra fuerzas rebeldes en Tobruk, la semana pasada el país encontró un incipiente cese de hostilidades en busca de una solución pacífica al conflicto.

Justamente a la cumbre de hoy asistieron los dos máximos referentes de cada lado.Tanto Fayez al Sarraj, primer ministro del Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA), que respalda la ONU y Jalifa Haftar, jefe del Ejército Nacional Libio (LNA), que controla el sur y el este de la nación y que es respaldado por Rusia, estuvieron presentes.

De todos modos, evitaron cruzarse, ya que ninguno estuvo en la mesa de negociación y tampoco aparecieron en la foto de protocolo.

Más allá de ésto, el paso dado hoy en Alemania es muy importante porque confirma el alto al fuego por parte de las naciones extranjeras, algunas de ellas muy importantes en su apoyo militar, y además compromete a la vigilancia minuciosa del cumplimiento del embargo a la importación de armas en Libia decretado por la ONU y a la permanencia neutral de cada país sin favorecer así a ninguno de los bandos.

La cumbre fue organizada tanto por el gobierno alemán como por la ONU y reunió a los distintos Jefes de Estado de las naciones implicadas en la guerra, sumados a los mencionados contendientes libios.

El plan busca definitivamente continuar la tregua entre estas dos fuerzas anunciada la semana pasada.

La canciller alemana Angela Merkel sostuvo que con este tratado se logró "contribuir y dar un nuevo impulso al proceso político en Libia, para llevar la paz al país y al pueblo libio".

 “No hay posibilidad para una solución militar”. “Necesitamos una solución política”, continuó.

Según la canciller, "no resolverá todos los problemas de Libia" pero sí le dará un "nuevo ímpetu" a la búsqueda de una salida pacífica.

Para concluir, remarcó como muy importante "que se respete el embargo de armas y un control más de cerca  y con más vigor que en el pasado".

El documento firmado no solamente llama a la unidad, la integridad territorial de Libia, sino que también afirma  que "la solución de la crisis solo se puede dar a través de un proceso político controlado y liderado por los libios".

Si bien es muy prematuro para hablar de una proceso de paz, esto sin dudas representa un gran avance en esa lucha. En definitiva, se cumplió con algo que la ONU venía buscando hace tiempo: garantías de los países extranjeros de no más injerencia militar en Libia.

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