El pasado mes de abril, el Gobierno de Estados Unidos anunció un acuerdo de rescate con las principales aerolíneas de pasajeros del país para paliar las pérdidas derivadas de la situación económica generada por la pandemia del coronavirus por unos 25.000 millones de dólares.
Esto no evitó que la compañía registrara en el primer semestre del año unas pérdidas netas de 4.308 millones de dólares (3.600 millones de euros), frente al beneficio de 847 millones de dólares (733 millones de euros) del mismo periodo del año pasado, impactada por el desplome de la demanda de viajes en todo el mundo que ha provocado la pandemia de la Covid-19.
El debate sobre una posible extensión de seis meses del programa de apoyo del Gobierno se estancado en el Congreso, por lo que para American Airlines se podrían evitar los recortes involuntarios de empleo si los legisladores acordasen extender el apoyo a las compañías.
"Hemos acudido a ustedes muchas veces a lo largo de la pandemia, a menudo con actualizaciones aleccionadoras sobre un mundo que ninguno de nosotros podría haber imaginado", dijeron el director ejecutivo Doug Parker y el presidente Robert Isom en una carta dirigida a los empleados que fue divulgada en un expediente reglamentario. "Hoy es el mensaje más difícil que hemos tenido que compartir", reconocieron.
Basándose en la demanda actual, American planea volar menos del 50% de su calendario habitual en el cuarto trimestre, con los vuelos internacionales de larga distancia a sólo el 25% de los niveles de 2019.