De acuerdo con información de las agencias AFP y EFE la votación se desarrolló en medio de un enorme despliegue policial que contó con más de 10.000 efectivos de la Guardia Nacional, y vallas en torno al Capitolio.
El voto contó con el respaldo de toda la bancada demócrata, y 10 legisladores republicanos que se sumaron a la iniciativa: Adam Kizinger, congresista de Illinois; Liz Cheney, congresista de Wyoming; John Katko, de Nueva York; Fred Upton, por Michigan; Herrera Beutler, por Washington; Dan Newhouse, por Washington; Peter Meijer, por Michigan; Anthony Gonzalez, de Ohio; Tom Rice, de Carolina del Sur; y David Valadao, de California.
La presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, aseguró al inicio del debate que Trump es "una amenaza vital para la libertad y el Estado de Derecho". "Sabemos que el presidente de los Estados Unidos incitó la insurrección, la rebelión armada contra nuestro país. Debe irse. Es un claro y actual peligro a la nación que todos amamos", agregó.
En tanto el líder de la minoría republicana en la misma cámara, Kevin McCarthy, señaló que realizar un juicio político en tan poco tiempo "sería un error" que "dividirá aún más a la nación", considerando que el 20 de enero culminará el mandato de Trump y asumirá el presidente electo Joe Biden.
El proceso iniciado en la Cámara Baja promete obligar al Senado a someter a Trump a un juicio político que se desarrollará cuando el presidente electo, el demócrata Joe Biden, ya esté en el poder, y que por tanto no tendrá como principal objetivo la destitución del mandatario sino su posible inhabilitación para ejercer futuros cargos políticos.
McCarthy también aseguró, que Trump "tiene responsabilidad" por el asalto violento al Capitolio. “Debió denunciar inmediatamente a la muchedumbre violenta cuando vio lo que estaba ocurriendo, estos hechos requerirá de acciones del presidente Trump”, luego agregó. “Por eso creo que una comisión investigadora y una resolución de censura [una proclamación formal desaprobación de parte de los legisladores] serían las acciones prudentes del Congreso. Desafortunadamente, no es lo que estamos haciendo hoy”, concluyó.
El proceso iniciado en la Cámara Baja promete obligar al Senado a someter a Trump a un juicio político que se desarrollará cuando el presidente electo, el demócrata Joe Biden, ya esté en el poder, y que por tanto no tendrá como principal objetivo la destitución del mandatario sino su posible inhabilitación para ejercer futuros cargos políticos.