Los agentes que debían recogerla en la primera hora de la mañana de una residencia de ancianos en la cercana población de Quickborn para trasladarla hasta los jueces se encontraroncon su habitación vacía y constataron que se había fugado.
"Se ha escapado en taxi", dijo Frederike Milhoffer, portavoz de la Audiencia de Itzehoe.
Funcionarios policiales localizaron más tarde a la anciana caminando por la Lanhgenhomer Chausee de Hamburgo y procedieron inmediatamente a su detención, en base a la orden de busca y captura dictada por el tribunal tras su fuga.
La mujer fue trasladada para ser interrogada en la comisaría del barrio de Langenhorn y se espera que sea entregada a la justicia que debe procesarla, explica el diario El Correo.
Un grupo que representa a sobrevivientes expresó su indignación por el hecho de que hubiera podido escapar: "Demuestra un desprecio increíble por el estado de derecho y los sobrevivientes", dijo el Comité Internacional de Auschwitz.
Un caso sin precedentes
"El caso se considera sin precedentes ya que Irmgard Furchner era una trabajadora civil en Stutthof" explica la BBC.
"Irmgard Furchner había trabajado como mecanógrafa en la oficina del comandante del campo de Stutthof, Paul-Werner Hoppe, cerca de la actual ciudad polaca de Gdansk, que entonces fue ocupada por la Alemania nazi y conocida como Danzig. Lo hizo por dos años antes del final de la guerra en 1945 y se dice que conocía detalles clave de lo que sucedió en el campo de concentración".
Furchner testificó en 2 ocasiones, en los años 1954 y 1962, sobre su papel en Stutthof.
En el primero de los juicios reconoció que todas las cartas y comunicados del campo pasaron por sus manos. El comandante del campo, Paul Werner Hoppe, le dictaba a diario todos los documentos que luego firmaba.
La mujer declaró entonces que, sin embargo, nunca se enteró de que miles de personas fueron asesinadas a pocos metros de su despacho.
"Hasta hace una década, para acusar a alguien en Alemania de colaborar en las matanzas contra civiles durante la Segunda Guerra Mundial había que probar que había cometido un crimen específico contra una víctima específica y que lo había hecho motivado por el odio. Pero ese requerimiento fue eliminado y ahora sólo se debe demostrar que la persona trabajó en un campo de exterminio que tuviera cámaras de gas y una alta mortalidad", explica la BBC.
Se presume que el de Furchner podría ser el último juicio que se celebra en Alemania por crímenes del nazismo.