"Esto será una guerra económica y un aislamiento a una escala sin precedentes. Su armada ha desaparecido, su fuerza aérea está destruida, sus fábricas militares son ahora escombros, su moneda no vale nada y su país pende de un hilo", anunció el mandatario estadounidense.
"Esto será un DÍA D económico", afirmó, al pedir a los aliados de EE. UU. que se sumen al aislamiento de Irán. "Estos maníacos están contra las cuerdas, y estas medidas históricas los paralizarán y acabarán con su capacidad para sembrar el terror en todo el mundo. Irán nunca tendrá un arma nuclear", sentenció.
Ebrahim Raisi, Vladímir Putin y Xi Jinping | FOTOMONTAJE EL ESPAÑOL
Pero, a pesar del nuevo esfuerzo de Trump por marginar económicamente a Irán y forzarlo a negociar a su antojo, lo cierto es que el país persa aún sigue manteniendo actividad comercial con China, a la cual le vende petróleo y derivados con descuentos, a través del circuito marítimo del estrecho de Ormuz, y con Rusia, a la cual le exporta material militar (como los misiles Shahed-136 y Shahed-131) y tecnología de defensa, a través de la ruta del mar Caspio.
Sin embargo, el comercio de Irán con Europa está reducido debido a años de sanciones económicas y otras restricciones impuestas por Bruselas que, al igual que Washington, acusa a Teherán de financiar grupos yihadistas chiitas en Medio Oriente (Hezbolá, hutíes de Yemen, etc.).
En este contexto, y como parte del artilugio estadounidense para aislar al país persa, los Emiratos Árabes Unidos, país que alberga una base militar de Estados Unidos y que recibió en este tiempo ataques con drones, anunció el martes por la noche la suspensión de las transacciones financieras y económicas con Irán.
Imagen creada por IA: delegaciones de Estados Unidos e Irán negocian para poner fin a las hostilidades.
FOTO: xIA / GROK
El miércoles por la mañana, se le preguntó al presidente Trump qué tipo de sanciones económicas planeaba para acorralar a Irán y respondió que disponía de “nuevas medidas” que Estados Unidos podría aplicar.
“Tenemos sanciones muy drásticas y veremos qué pasa”, dijo Trump a los periodistas. “O será extremadamente bueno y los precios del petróleo se desplomarán, o seguiremos haciendo exactamente lo que estamos haciendo”, expresó.
Del mismo modo, el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, anunció que Washington exigirá a sus aliados respaldar su campaña de presión económica contra Irán. "Están con nosotros o contra nosotros", afirmó Bessent en declaraciones a CNBC, al anticipar lo que calificó como "el mayor aislamiento económico coordinado de la historia".
Irán: Trump desvía la atención de sus problemas internos
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán afirmó que el anuncio del presidente estadounidense de imponer nuevas sanciones equivalía a una “desviación de la propia crisis de Estados Unidos: una deuda sin precedentes y un aumento vertiginoso de los costes de los intereses”.
“Insistir en políticas fallidas solo acarreará más derrotas y enemistad hacia los iraníes. El terrorismo económico estadounidense amenaza la economía global y la soberanía en todo el mundo”, escribió Abbas Araghchi en X el jueves.
Es que Trump enfrenta en Estados Unidos un escenario económico complejo, a poco de las elecciones de medio término y cuando las encuestas no le son del todo favorables debido a la guerra contra Irán, que mantiene bajo presión a los mercados (el bloqueo en Ormuz y el parcial en la desembocadura del mar Rojo elevan los precios internacionales del crudo y alertan sobre un posible problema con el suministro global) y porque la Reserva Federal (Fed) se encuentra menos predispuesta a acompañar su política expansiva.
Irán desarticula a Trump. El poder erosionado del republicano se muestra al desnudo ante el condicionamiento de Teherán. La parálisis de la vía marítima estratégica eleva la volatilidad del petróleo, mientras se registran nuevos ataques a buques cisternas y refinerías en la región. En paralelo, Arabia Saudita, Turquía y Pakistán sellan un pacto de defensa mutua. Trump ya no controla el conflicto, según Bloomberg.
FOTO: MARINE TRAFFIC / AP
Pero también, la política arancelaria puede alimentar la inflación, mientras que la prolongación del conflicto con Irán puede elevar aún más los costos de la energía en Estados Unidos.
"El problema de fondo para la Casa Blanca es que Trump necesita una economía fuerte, pero sus propias políticas pueden dificultar las condiciones financieras. Los aranceles buscan proteger la producción estadounidense y aumentar la recaudación, pero también pueden trasladarse a los precios internos. Al mismo tiempo, una política monetaria más restrictiva encarece el crédito y puede afectar el consumo, la inversión y los mercados", destacó Político.
Bajo este trasfondo, en el que Trump aún no puede terminar la guerra que él mismo empezó el 28 de febrero, el New York Times advierte que Estados Unidos "cometió un terrible error al iniciar esta guerra. La llevó a cabo de manera imprudente y en desafío abierto a la ley. Estados Unidos sale debilitado -militar, diplomática y económicamente- y pagará un alto precio estratégico en los próximos años".
Más noticias en Urgente24:
Se fue mal de River y está a un paso de Racing: "No me gusta cómo me voy"
Conmoción por lo que se escuchó al aire de Otro Día Perdido: "Tengo cáncer"
Bronca total con TN en el velorio de Jorge Messi: "No somos bien recibidos acá"
Conmoción por lo que revelaron de Messi tras la muerte de su papá: "Decidido"
Impacto total por lo que salió a la luz del casamiento de Tini Stoessel: "No los invitó"