Newson dispuso que el Departamento de Finanzas financie programas complementarios de reducción de la demanda eléctrica a ser establecidos por las compañías eléctricas de California. Buscan así incentivar a los grandes usuarios de energía a que reduzcan su demanda de electricidad cuando ocurre un evento de calor extremo, una reducción repentina y severa de la capacidad de transmisión, o ambos.
Energía eléctrico, todavía un ítem muy complicado.
Los clientes de las compañías de energía eléctrica que se inscriban recibirán 2 dólares por cada kWh que dejen de consumir.
Los clientes de las compañías eléctricas que se inscriban en esos programas podrán recibir hasta 2 dólares por cada kWh que dejen de consumir. Como condición para recibir el dinero, los clientes se comprometen a reducir su demanda eléctrica por un número mínimo preestablecido de kWh en todos los momentos en que el operador de la red de transmisión estatal, CAISO, determine que es necesario ejecutar una reducción de la demanda bajo dichos programas. Las compañías eléctricas deberán operar estos programas hasta el 31 de octubre próximo.
En California ya existen programas y mecanismos para la reducción de la demanda eléctrica pero que se resuelven dentro del mercado. En este caso, el Estado interviene con fondos públicos para crear programas complementarios.
Las autoridades del Gobierno no informaron aún cuántos fondos serán asignados a estos. “Estamos trabajando en los detalles», dijo la presidenta de la Comisión de Servicios Públicos de California (CPUC), Marybel Batjer.
El pago de dos dólares por kWh conservado es generoso si se lo compara con el precio promedio de 14 centavos de dólar por kWh que las industrias de California pagaron en mayo. De todas formas, el éxito de los programas dependerá de la cantidad de clientes industriales dispuestos a reducir su producción.