Sus dichos se habrían dado mientras Francisco hablaba con los obispos sobre la falta de vocaciones al sacerdocio y en el medio de esa charla surgió la posibilidad de abrir la puerta del seminario a candidatos abiertamente homosexuales.
Al parecer, de inmediato Bergoglio se mostró rotundamente en contra, señalando que “ya había mucha mariconada” dentro.
Ante esa situación, los medios italianos recalcaron que algunos de los asistentes a la reunión recibieron la frase “más que con vergüenza, con algunas risas incrédulas”, aunque intentaron explicar que “era evidente que el Papa no era consciente de lo ofensiva que resulta esa palabra en italiano”.
Bergoglio, la Iglesia y los homosexuales
De todos modos, el Papa Francisco ha sido claro respecto de los homosexuales y su presencia en la Iglesia Católica, cosa que no critica y respeta, de todos modos, que participen en seminarios es un "no" rotundo de Bergoglio.
“La Iglesia, respetando profundamente a las personas en cuestión, no puede admitir en el seminario y en las Sagradas Órdenes a quienes practican la homosexualidad, tienen tendencias homosexuales profundamente arraigadas o apoyan la llamada cultura gay”, argumentó Bergoglio en 2016, que es una posición de la Iglesia y que no piensan modificar por el momento.
Según la Iglesia, uno de los objetivos principales de la decisión es que se quiere evitar que nadie prefiera refugiarse en el sacerdocio para ocultar su propia condición sexual.