Se puede confiar en una verdadera paz y se puede garantizar la dignidad y la soberanía nacionales cuando se tiene una fuerza de defensa poderosa que pueda derrotar al enemigo. Se puede confiar en una verdadera paz y se puede garantizar la dignidad y la soberanía nacionales cuando se tiene una fuerza de defensa poderosa que pueda derrotar al enemigo.
En su discurso, poco común de estos desfiles militares donde el líder no suele tomar la palabra, Kim Jong-Un aseguró que la principal misión de su armamento nuclear es “disuadir” a otros países de comenzar una guerra. No mencionó ni a USA ni a Corea del Sur, las naciones que Corea del Norte considera sus grandes enemigos. Pero sí lanzó una advertencia:
Si algún país tratará de perjudicar los intereses fundamentales de nuestro país, nuestra fuerza nuclear no tendrá más opción que llevar a cabo su segunda misión. Si algún país tratará de perjudicar los intereses fundamentales de nuestro país, nuestra fuerza nuclear no tendrá más opción que llevar a cabo su segunda misión.
Sin embargo, Corea del Sur niega estos reportes, ya que cuando se registró las pruebas de lanzamiento de dicho misil el pasado 16 de marzo, Seúl reportó que el Hwasong-17 explotó segundos después de su lanzamiento. Pero en una nueva prueba, el 26 de marzo, el lanzamiento del misil fue declarado como exitoso por Pyongyang, Corea del Sur reportó que en realidad este misil se trataba de un Hwasong-15, un modelo anterior.
Entonces, ¿esto forma parte de un bluff de Corea del Norte?
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Despliegue de los misiles KN-18.
Rearme
Estas declaraciones de Kim Jong-Un se hacen en un contexto de guerra en Ucrania, y con la comunidad internacional en crisis por esta situación. Pero sobre todo, una situación que afecta directamente a Kim Jong-Un, es la inminente asunción en Corea del Sur del nuevo presidente, el conservador Yoon Suk-Yeol, luego de ganar las elecciones en marzo, quien asumirá en el mes de mayo.
Esto alzó las alarmas en Corea del Norte porque el nuevo presidente de Corea del Sur declaró en campaña que busca tener una política más dura con Pyongyang, a diferencias de su predecesor, Moon Jae-In. Teniendo esto en cuenta, la presión política que Kim Jong-Un intenta ejercer sobre el nuevo presidente desplegando supuestos nuevos armamentos nucleares toma sentido.
A la par, Kim ha estado reviviendo la política arriesgada nuclear con el objetivo de obligar a USA a aceptar a Corea del Norte como una potencia nuclear y eliminar las sanciones económicas paralizantes, aprovechando un entorno favorable para impulsar su programa de armas mientras el consejo de seguridad de la ONU sigue dividido sobre la guerra de Rusia en Ucrania.
Recordemos que durante el mandato del ex presidente de USA, Donald Trump, los líderes de ambas Coreas lograron un acercamiento histórico, con la apertura de rondas de negociaciones, donde Kim Jong-Un puso en suspenso sus pruebas militares.
Pero esto no tuvo un final feliz: la ronda de negociaciones en Hanoi fracasó estrepitosamente y Donald Trump, el cupido, fue reemplazado en su cargo, y ningún otro líder internacional intentó tomar la posta, lo que llevó a Kim Jong-Un a retomar sus ensayos misilísticos y su desarrollo armamentístico.
En lo que va del año, Corea del Norte ya lleva más de 13 ensayos misilísticos. También hay señales de que está construyendo túneles en un campo de pruebas nucleares que estuvieron activos por última vez en 2017, posiblemente en preparación para la explosión de un dispositivo nuclear.
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El multitudinario desfile militar en Corea del Norte el domingo pasado.
Además, las negociaciones nucleares entre Washington y Pyongyang se han estancado desde 2019 debido a los desacuerdos sobre la posible relajación de las sanciones lideradas por USA a cambio de medidas de desarme de Corea del Norte. Kim se ha apegado a sus objetivos de desarrollar simultáneamente armas nucleares y la pésima economía del país frente a la presión internacional y no ha mostrado voluntad de entregar por completo un arsenal nuclear que considera su mayor garantía de supervivencia.
Durante una visita a Seúl la semana pasada, el enviado de USA para la política de Corea del Norte, Sung Kim, subrayó la voluntad de Washington de comprometerse con Pyongyang “en cualquier lugar y sin condiciones”. También dijo que Estados Unidos y Corea del Sur responderán "responsable y decisivamente" al "comportamiento provocativo" de Corea del Norte.
Sin embargo, esta actitud de Kim Jong-Un a parte de un muy probable bluff, puede verse como un intento de Corea del Norte en hacer públicas sus capacidades militares para evitar amenazas y provocaciones internacionales, según lo plantea Pyongan. Pero también puede responder a un aprovechamiento de la situación internacional, donde USA está “ocupada” con la situación en Ucrania, para poder avanzar con su programa militar sin la “Interferencia” de las sanciones impuestas por USA.
"La invasión de Rusia podría reforzar la creencia de Kim Jong-Un y sus predecesores de que solo las armas nucleares pueden proteger a su país de ser invadido y hacer que los enemigos nucleares duden”, dijo Duyeon Kim, el experto en Corea del Norte.
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