En una sociedad donde pedir ayuda e ir al psicólogo o psiquiatra es un signo de debilidad, es muy difícil poder prevenir las altas tasas de suicidios. Son varios las celebridades que sufrieron el hostigamiento en redes sociales tras hacer público que recurrieron a algún tipo de terapia, incluso algunos tomaron la decisión de suicidarse. Algo parecido vivió Park Bom, integrante de 2NE1, un grupo de música surcoreano, cuando sufrió acusaciones por dar a conocer que consumía antidepresivos. La prensa incluso la trató de "drogadicta" y hasta el CEO de su empresa tuvo que dar declaraciones para aclarar la situación.
Los distintos gobiernos que se fueron sucediendo en Corea del Sur no logran dar con la solución correcta. En junio de 2021, en Seúl, la capital del país, se anunció que utilizarían la inteligencia artificial para detectar si los movimientos de las personas cercanas a puentes corresponden a impulsos suicidas o simplemente era gente que se encontraba paseando por allí.
Al año se informan de casi 500 intentos de suicidio en 27 puentes sobre los casi 500 kilómetros de largo del río Han, en Seúl. El número de operativos de rescate subió alrededor de 30% en 2020 en comparación con el año anterior y muchos de los intentos fueron realizados por personas de entre 20 y 30 años.
¿Similar a Argentina?
Hace cuatro años, habría sido necesario el valor de 11 años del ingreso familiar anual medio de Corea del Sur para comprar un apartamento en Seúl. Ahora, cuesta más de 18 años de ingresos. Los alquileres se han disparado, dejando a los jóvenes con ahorros limitados y sin refugio. Esta realidad se asemeja mucho a lo que viven los jóvenes en Argentina, pero claramente no hace falta recordarlo, ¿no?