El éxito de Castillo dependerá de su capacidad de llegar a acuerdos en un Congreso sumamente divido.
Internas en su partido
Además de lograr consensos con los demás partidos en el Congreso, Castillo deberá hacer un enorme esfuerzo para su propia bancada no se convierta en un problema más.
Perú Libre fue el partido que llevó al sindicalista al poder, pero no hay una relación muy arraigada. En suma, la creencia generalizada en Perú es que quien controla realmente el partido es su presidente, Vladimir Cerrón.
Las internas también se vieron manifiestas el domingo (25/7) en un congreso de la organización en donde ambos protagonizaron un tenso intercambio de opiniones.
La cuestión reside en que Castillo adopta un ala más moderada dentro de la izquierda y negó estar planeando expropiaciones y nacionalizaciones, mientras que Cerrón es un radical.
Una dura advertencia de parte de Cerrón fue para el sindicalista el domingo (25/7).
Si el Gobierno se desvía, es el partido quien tiene que rectificar la vía. Si el Gobierno se desvía, es el partido quien tiene que rectificar la vía.
La lucha contra el coronavirus
El covid-19 hizo estragos en Perú. El país reportó la mayor tasa de mortalidad del mundo por cada 100 mil habitantes.
El principal reto de Castillo será continuar con el Plan de Vacunación y asegurarse que los laboratorios cumplan con lo acordado. Hasta el momento, más de un tercio de la población ha recibido al menos una dosis.
El despegue económico
Aunque la economía peruana fue una de las más dinámicas de América Latina, muchas personas sienten no haberse beneficiado de este crecimiento.
Un 30% de la población vive en la pobreza y un 70% de quienes trabajan lo hacen en la economía informal. Y la pandemia por coronavirus no ayudó: el PBI cayó un 11,1% en 2020.
El Banco Mundial espera en 2021 un "fuerte rebote" y Perú, segundo productor mundial de cobre, debería beneficiarse del alza en el precio de las materias primas que exporta.
Pero, obviamente, todo depende primero de la pandemia y, segundo, de la política económica que Castillo adopte, que hasta el momento es una incógnita.
Sin embargo, ha dado algunos guiños a la moderación y al sector privado: le pidió a Julio Velarde que continúe en su cargo de presidente del Banco Central y designó como su asesor económico a Pedro Francke. Ambos tienen un prestigio en el mundo de los negocios y el mercado.