"Pedro Castillo es el Lenin del que habló Valcárcel, es decir, ahora está en la obligación de demostrar que su gobierno será superior al del neoliberalismo", publicó en su cuenta de Facebook.
Debido al historial del titular de Perú Libre, comenzaron las especulaciones sobre su papel en el gobierno de Castillo. La prensa peruana ha señalado que Cerrón es una suerte de mano negra detrás del profesor, el verdadero poder en las sombras, quien maneja los hilos no solo del partido, sino que también del mismo candidato y desde hace años.
Frente a estos rumores, Castillo salió a decir que a Cerrón "no lo van a ver ni siquiera de portero en ninguna de las instituciones del Estado".
Semanas atrás, la congresista electa de Perú Libre Betsy Chávez había asegurado que entre Castillo y Cerrón hay una "excelente relación" y que no habían tomado distancia. Pero las cosas parecen haber cambiado ayer (29/6) con la decisión de la justicia peruana.
Los antecedentes de Cerrón
Cerrón es un viejo conocido de la política de Perú. Compitió por la presidencia en las elecciones de 2016. Sin embargo, fue su puesto como gobernador regional de Junín (desde 2011 a 2014) el que acaparó más atención.
En 2019 volvió a dicho cargo, pero 7 meses después fue suspendido luego de ser sentenciado en dos instancias por el delito de negociación incompatible. Desde el 2015, tras concluir el primer período, la fiscalía abrió distintas investigaciones por delitos contra la administración pública y otros como querellas por difamación.
Fue sentenciado a prisión efectiva de 4 años y 8 meses. Después, la pena fue cambiada a prisión en suspenso de 3 años y 9 meses. El tribunal lo halló culpable de favorecer con el equivalente a 230 mil dólares al consorcio de construcción Altiplano por una obra de saneamiento que nunca fue concluida.
El 11/6, el juez Alain Salas Cornejo, del Juzgado de Investigación Preparatoria de Acobamba, anuló la sentencia del líder de Perú Libre por corrupción, tras dar como fundado un habeas corpus presentado a favor del político.
Sin embargo, ayer (29/6) Sala Penal de Apelaciones de la ciudad de Huancavelica definió que la declaración de nulidad, basada en un habeas corpus presentado por Cerrón, no había sido debidamente justificado y, por eso, lo dejó sin efecto, por lo que dejó firme la sentencia y no podrá ocupar cargos públicos. Igualmente, Cerrón puede apelar la sentencia.