En Colombia aseguran que la marcha atrás fue por la notoriedad que ganó el caso a partir de esa entrevista donde el caso fue expuesto públicamente.
Tras el revuelo que generó el reportaje, el Comité Científico Interdisciplinario para el Derecho a Morir con Dignidad "concluyó de manera unánime cancelar el procedimiento" al determinar que "no se cumple con el criterio de terminalidad como se había considerado en el primer comité" que evaluó su caso.
Según medios colombianos, el ministerio de Salud dijo que "hasta el momento, en Colombia no se han realizado eutanasias que no cumplan con el requisito de enfermedad terminal".
Agregó que la eutanasia "tan solo está regulada bajo este precepto" y que todas las que se han practicado "cumplen con tal característica".
Lucas Correa, abogado de Sepúlveda, calificó de "ilegítima, ilegal y arbitraria" la decisión de cancelar la eutanasia, y acusó a sus responsables de vulnerar el derecho de la paciente a morir dignamente.
Ahora, un juez ha ordenado al Instituto Colombiano del Dolor poner nueva fecha y hora para la eutanasia dentro de las próximas 48 horas.
La decisión es el resultado de un acción de tutela, un recurso jurídico extraordinario que ampara derechos fundamentales, fallada en favor de Sepúlveda.
Para el juez Omar Vásquez, del Juzgado 20 de Circuito Civil de Medellín, el Instituto Colombiano del Dolor le vulneró a Sepúlveda su derecho a morir dignamente, dado que cumplía con los "requisitos" para acceder a ese procedimiento.