Esta tramoya vergonzosa, que pretende hacerle creer ahora no solamente a Bolivia, sino a la Argentina y también, incluso, al Ecuador, que unos gases lacrimógenos y material de defensa de una Embajada (…) fue la base de la construcción de un, comillas, ‘golpe de Estado’. Esta tramoya vergonzosa, que pretende hacerle creer ahora no solamente a Bolivia, sino a la Argentina y también, incluso, al Ecuador, que unos gases lacrimógenos y material de defensa de una Embajada (…) fue la base de la construcción de un, comillas, ‘golpe de Estado’.
La pasada semana se conoció que la Fiscalía abrió un proceso contra el excomandante de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), Gonzalo Terceros, por el ingreso de municiones y gases lacrimógenos procedentes de la Argentina.
Terceros fue quien, en su declaración, reveló que Evo Morales amenazó con "hacer arder La Paz" si no se le permitía salir a refugiarse en México.
El ministro de Gobierno de Bolivia, Eduardo Del Castillo, involucró a al exjefe militar Terceros; al excomandante de la Policía, Yuri Calderón; y al exembajador de Argentina, Normando Álvarez, en el presunto delito de tráfico de armas, mencionando una pena de 30 años de cárcel.
Esta construcción tortuosa de la realidad en que incurrió Del Castillo motivó la conferencia de prensa del ex presidente Mesa.
Debería considerar con cuidado el presidente Arce los pasos que está autorizando a dar en su Administración que había comenzado priorizando la unidad nacional y ahora se refugia en la Grieta, por necesidad de Morales. No sólo está en disputa el liderazgo del Gobierno en la etapa que viene. A la vez, nunca más cierto el viejo adagio
Quien siembra vientos, cosecha tempestades. Quien siembra vientos, cosecha tempestades.