Durante muchos años, varios grupos vinculados con Al Qaeda u otros extremistas proliferaban en el Sahel y Somalia. Ahora se han infiltrado en Mozambique y su provincia de Cabo Delgado, explica el diario The Jerusalem Post.
El grupo ha matado a miles de personas y ha desplazado a muchas más.
Save The Children dijo que había hablado con familias desplazadas que relataron "escenas terroríficas" de asesinatos.
"Una madre dijo a la agencia que tuvo que ver cómo su hijo de 12 años era asesinado de esta manera (por decapitación) cerca de dónde ella se estaba escondiendo junto a sus otros hijos. Más de 2.500 personas han sido asesinadas y 700.000 han tenido que dejar sus hogares desde que comenzó la insurgencia islamista en 2017", dijo el reportaje a Save The Children, presentado por la BBC.
El conflicto yihadista que afecta al norte de Mozambique comenzó en octubre de 2017 con el primer ataque a 2 comisarías en Mocimboa da Praia de un grupo apodado por la población local como Al-Shabab.
La creciente inseguridad está también asociada a ataques indiscriminados contra civiles perpetrados por mercenarias sudafricanos, denunció el pasado 2/3 Amnistía Internacional, y militares mozambiqueños acusados de ejecuciones extrajudiciales, tortura y detenciones arbitrarias de sospechosos yihadistas.