En julio, el Comité para la Protección de los Periodistas instó a la comunidad internacional a ocuparse de Al-Sharif porque consideraban que su vida corría un serio peligro.
El periodista había realizado un posteo en X poco antes de ser ultimado.
En el mismo, alertaba por bombardeos intensos y concentrados en los “cinturones de fuego” en el este y sur de Gaza.
Los otros fallecidos de Al Jazeera son:
-el periodista Mohammed Qreiqeh
-los camarógrafos Ibrahim Zaher, Mohammed Noufal y Moamen Aliwa.
netanyahu
Benjamín Netanyahu confirmó la decisión de Israel de anexar Gaza
Durante años, la relación entre Al-Jazeera e Israel fue sumamente conflictiva.
El gobierno de Benjamin Netanyahu le impuso vetos, le negó visados y limitó el acceso de sus periodistas a fuentes oficiales de información bajo el cargo de que el canal de televisión favorece las posiciones de Hamas. El gobierno de Benjamin Netanyahu le impuso vetos, le negó visados y limitó el acceso de sus periodistas a fuentes oficiales de información bajo el cargo de que el canal de televisión favorece las posiciones de Hamas.
Existieron dentro de Israel cierre de oficinas, decomisos y allanamientos a Al Jazeera gracias a una ley local que autoriza clausurar medios extranjeros por motivos de “seguridad nacional”.
Tel Aviv llegó a destruir en Gaza el edificio donde trabajaban y otras agencias internacionales, alegando que era utilizado por terroristas.
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La voz de Al Jazeera en Gaza quedará silenciada
Al-Sharif: ¿Nace un nuevo mito?
El 6 de abril, el cronista dice haber vivido “el dolor en todos sus detalles” y saborear “la pérdida repetidamente”.
A pesar de eso, nunca dudé en transmitir la verdad tal como es. Hablar sin distorsión ni tergiversación, con la esperanza de que Dios fuera testigo de quienes permanecieron en silencio, de quienes aceptaron nuestra muerte y sofocaron nuestra respiración. A pesar de eso, nunca dudé en transmitir la verdad tal como es. Hablar sin distorsión ni tergiversación, con la esperanza de que Dios fuera testigo de quienes permanecieron en silencio, de quienes aceptaron nuestra muerte y sofocaron nuestra respiración.“Ni siquiera los cuerpos destrozados de nuestros niños y mujeres conmovieron sus corazones ni detuvieron la masacre a la que nuestro pueblo fue sometido durante más de un año y medio”.