Al explicar las dificultades que tuvo que atravesar, el periodista afirmó que el fallecimiento de su padre, Mauro, influyó negativamente en su comportamiento frente al virus: " Lo que pasó fue un tema de la cabeza. El fantasma de la muerte de mi viejo era lo que me perturbaba todo el tiempo, y obviamente todavía sigue. Y es normal. Por eso volví al psicoanálisis con José Abadi. Una de las conclusiones más obvias es cuánto internalicé a mi viejo. Tuve cinco noches con 39 de fiebre, el oxímetro de mierda que me hacía recordar a mi viejo. Sufrí ataques de pánico. Es un espanto, empezás a temblar. Estaba en la cama y no podía controlar el cuerpo", aseguró.
Y agregó: "Me arruinaba por mi viejo. El último audio de WhatsApp de mi viejo era con el ruido del oxígeno. Si me ponían el oxígeno no sabemos que iba a pasar. Por ahí me agarraba un ataque de pánico muy fuerte y me tenían que sedar. Fueron 5 noches con 39 de fiebre, subió la inflamación pulmonar de 3 a 12, o sea se hinchó el pulmón, por la reacción que hace el cuerpo al coronavirus".
Además, detalló cómo fue la propagación del virus dentro de su círculo familiar: "Primero se enfermó la niñera y después los chicos: Rafael y Romeo. Estuvieron muy bien, 'Rafi' tuvo un poco de fiebre y no se podía dormir. Romeo estuvo perfecto, no se enteró que estuvo enfermo. Inmediatamente después, se contagió Mica y al día siguiente me contagié yo. Fue todo secuencial. Micaela (Krolovetzky) estuvo bien, es una leona, se bancó todo, es para hacerle un monumento. Nunca vi una mujer con tanto amor, tanto cariño, sosteniendo", sostuvo.
A su vez, el comunicador anunció un particular sueño que tuvo con su padre, quien murió un mes antes de que Joni contrajera el virus, durante su internación en la Suizo Argentina: "Fue increíble lo que pasó, me dormí una siesta con 38 de fiebre, nunca bajaba la maldita fiebre. Eran las 3 de la tarde, no tenés ganas de otra cosa, me dormí y soñé una cosa muy impresionante. Ya saben que soy racional, cero metafísico, si creo en Dios, pero me gusta todo lo que se puede ver y tocar. Soñé un abrazo muy fuerte, muy real de mi vieja, mi viejo, mi hermana y yo. Los cuatro abrazados. Me levanté todo transpirado y nunca más tuve fiebre", confesó.