"Pensé que no… igual tengo chistes de funerales para tirar", lanzó para aflojar la tensión, aunque también mostró que para Pergolini la comedia lo ayuda a sobrevivir al dolor. Más adelante volvió sobre esa idea cuando explicó: "Desde el primer segundo, no puedo evitarlo. Es más fuerte que yo, pero creo que es la mejor forma de descomprimir".
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Mario Pergolini volvió a El Trece tras la muerte de su mamá, se quebró al aire, agradeció el apoyo recibido y se refugió en el humor negro frente al duelo. Foto: El Trece
El conductor también habló del impacto que le provocó la reacción de la gente en estos días. "Quiero agradecerles a todos, mucho cariño… Incluso con los que me crucé en la cancha. Muy amables, en serio muchas gracias", comentó. Y después cerró con: "Este es el programa donde más he llorado en toda mi vida, o sea dos veces. No lo voy a hacer nunca más".
Quién era Beatriz Mancione, la madre que marcó a fuego a Pergolini
La muerte de Beatriz Mancione también volvió a poner en primer plano varias historias familiares que Mario Pergolini había contado en entrevistas durante los últimos años y que ayudan a entender parte de su personalidad. Porque detrás del conductor incómodo y del periodista que durante décadas manejó la ironía como si fuera un escudo de adamantium, había una madre de carácter durísimo y presencia dominante dentro de la familia.
"Agarraba una viruta, y lo pulía todo", había contado Mario en una de sus últimas entrevistas televisivas al recordar la obsesión de Beatriz por la limpieza y el orden. Incluso relató con humor una lógica muy típica de algunas familias argentinas de otra época: "Podías maltratar a toda la familia, pero no podías manchar los pisos".
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Beatriz Mancione marcó profundamente la personalidad de Pergolini.
Durante los últimos años, además, Beatriz atravesó problemas de salud vinculados a una pérdida progresiva de la visión que comenzó cuando tenía poco más de 70 años. Ahí apareció un costado menos mediático de Pergolini, mucho más ligado a la tecnología aplicada a cuestiones humanas y cotidianas.
"Le armé un sistema con Inteligencia Artificial que le lee los diarios, le cuenta las noticias, le dice qué hay en la heladera. Todo con voz", explicó tiempo atrás en una charla con medios de streaming como Cenital y Bondi.
El conductor incluso detalló cómo era la rutina de su mamá y el problema concreto que intentaba resolver. "Mi mamá tenía un grave problema. Cada vez que se levantaba a las 4 de la mañana, hasta que no venía un humano nadie le hablaba y no sabía qué estaba pasando en el mundo".
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Tomás Pergolini, el hijo del conductor, recordó a su abuela con emoción y confesó una deuda pendiente familiar que conmovió a Vorterix y redes. Foto: Instagram
En paralelo, el duelo también tuvo otro momento muy fuerte en Vorterix, cuando Tomás Pergolini habló públicamente de su abuela y confesó cuál es la cuenta pendiente que más le pesa desde su muerte. "Me quedó una mini deuda pendiente, nunca le cociné", reconoció con la voz quebrada.
Tomás, que actualmente estudia gastronomía profesional en el IAG, recordó además algunos platos que marcaron su infancia: "Mi abuela ha cocinado los mejores canelones que comí en mi vida y las mejores papas fritas que me han freído".
La confesión pegó porque conectó con algo muy universal: esa sensación de que cuando alguien se va siempre queda algo pendiente, una charla, una visita o un gesto mínimo que parecía tener tiempo infinito. Ahí la historia dejó de ser solamente la noticia del conductor famoso quebrándose al aire. Ahí se transformó en algo bastante más humano y reconocible para cualquiera que haya pasado por un duelo familiar.
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