A todo esto, al promediar septiembre, Trump, afirmó haber dado "su bendición" al acuerdo entre Oracle y la compañía china ByteDance, propietaria de la red social TikTok, paralizando temporalmente la prohibición de su descarga en el país, lo que permitiría a la compañía china continuar sus operaciones en Estados Unidos.
Sin embargo, una semana más tarde, un juez federal de Estados Unidos suspendió el veto impuesto por Trump a las descargas de la popular aplicación de videos china, que la Casa Blanca califica de amenaza para la seguridad nacional, alegando que la matriz espía a favor del Gobierno chino.
Así, TikTok, se convirtió en el nuevo símbolo de la batalla entre Estados Unidos y China por el dominio del sector de la tecnología de punta.
Un informe del Gobierno de Trump calificó a ByteDance de "portavoz" del Partido Comunista Chino, argumentando que estaba "comprometido a promover la agenda y los mensajes" del partido. Según el mandatarios TikTok espía para China a través de la recolección de datos de los usuarios".