Para repasar los números, cabe recordar primero que si bien en los papeles el oficialismo tiene 119 diputados (a 10 del quorum y de la mayoría requerida para aprobar este tipo de leyes), en la práctica sólo tiene 117 votos porque Sergio Massa sólo desempata y José Ignacio De Mendiguren está de licencia en su banca. Eso, siempre y cuando haya asistencia perfecta y el COVID-19 o las conexiones de Internet no conspiren contra las presencias remotas o presenciales de los legisladores.
Entonces, el Frente de Todos necesita conseguir 12 votos. Aunque ese número puede variar si en la oposición hay ausencias. Juntos por el Cambio, el interbloque más numeroso de la oposición, también debe garantizarse asistencia perfecta y que todos voten en contra. Pero hay dudas sobre la conducta final de dos diputados jujeños –actúan según las necesidades del gobernador Morales-, luego Estela Regidor pidió licencia por el escándalo de los salarios de sus asesores y no se descarta algún ausente más por motivos de fuerza mayor.
Así las cosas, en el Frente de Todos sumaban al exCambiemos Antonio Carambia, pero ya avisó que vota en contra. Y también contaban con el riojano Felipe Álvarez y Alma Sapag, ahora no confirmados.
También estaba en el ‘poroteo K’ (que lleva Máximo y también Massa, pero esta ley la impulsa la familia Kirchner) Eduardo ‘Bali’ Bucca, pero ayer anunció que no apoyaba el proyecto. Una declaración similar hicieron Graciela Camaño, Jorge Sarghini y Alejandro ‘Topo’ Rodríguez, especialmente para despejar dudas sobre los dos últimos.
También se alineó con Bucca el salteño Andrés Zottos.
Sigue en duda Luis Contigiani (del Frente Cívico y Social santafesino).
Sí se mantienen firmes junto al oficialismo José Ramón, Pablo Ansaloni, Diego Sartori, Ricardo Wellbach y Flavia Morales.
Sobre el rionegrino Luis Di Giácomo se lo intentaba convencer con la sanción en el Senado de una ley sobre la actividad ovina, aunque tiene una fuerte interna a nivel provincial con el ministro Martín Soria.