Los científicos consideraron que el tema es importante desde el punto de vista de la salud pública, como así también de sanidad animal.
El estudio
El equipo analizó a 48 gatos y 54 perros de 77 hogares diferentes. Todos fueron sometidos a pruebas de anticuerpos contra el coronavirus, lo que indicaba si habían contraído la enfermedad o no.
Por otro lado, se encuestó a sus propietarios acerca de cómo interactuaban con sus mascotas, el tiempo que pasaban juntos, y si los acariciaban, besaban, si les permitían sentarse en su regazo, dormir en su cama y si los animales les lamían la cara.
Finalmente, se tuvo en cuenta si los perros y gatos habían estado enfermos y qué síntomas tuvieron.
En contraste, también testearon a 75 perros y gatos de un refugio y 75 gatos callejeros.
Algunos de los resultados fueron:
- El 67% de los gatos con propietario y el 43% de los perros con dueño dieron positivo en las pruebas de anticuerpos, es decir, que habían tenido Covid-19.
- El 9% de los perros y gatos del refugio de animales y el 3% de los gatos callejeros dieron positivo de anticuerpos.
- El 20% de los perros tenía síntomas, principalmente falta de energía y pérdida de apetito. Algunos animales tenían tos o diarrea, pero todos los síntomas eran leves y desaparecían rápidamente.
- El 27% de los gatos tenían síntomas, siendo el goteo nasal y la dificultad para respirar los signos más comunes.
- Solo 3 casos fueron graves.
Mejor lejos
El equipo canadiense concluyó que la cantidad de tiempo que un dueño pasaba con su perro y el tipo de contacto que tenía con él no afectaba a la posibilidad de que el animal se infectara.
Sin embargo, los gatos que pasaban más tiempo con sus propietarios parecían tener un mayor riesgo de enfermarse. Principalmente, los gatos que dormían en la cama de las personas fueron más propensos a tener COVID-19.
¿A qué se debe?
De acuerdo al estudio, los gatos tienen una biología que los hace más susceptibles al virus que los perros.
Otra estimación que hicieron los académicos fue que los felinos tienden a dormir más cerca de la cara de sus dueños por lo que, a priori, ya están más expuestos.
Finalmente, informaron que la vía de transmisión más probable es la de los humanos a los animales de compañía, y no a la inversa.
"Si alguien tiene COVID-19 hay una probabilidad sorprendentemente alta de que se lo transmita a su mascota. Los gatos, especialmente los que duermen en la cama de su cuidador, parecen ser especialmente vulnerables. Así pues, si tienes Covid-19, te aconsejo que mantengas las distancias con tu mascota y que la mantengas fuera de tu dormitorio”, señaló Bienzle.