Franco Colapinto tiene sponsors estatales de su país pero aporta en Mónaco

El piloto argentino de Fórmula 1 Franco Colapinto reside en Mónaco. No es un enamorado de la Costa Azul sino de las ventajas impositivas del principado.

Montecarlo es la ciudad base de Colapinto durante la temporada a pesar de que Franco reconoció: “No soy muy fan de Mónaco, de donde vivo, porque es una vida un poco falsa a lo que yo estaba acostumbrado y no es lo que yo conocía”.

Sin embargo, con el paso del tiempo, reconoce que aprendió a sentirse cómodo en ese entorno.

Si Franco decidiera vivir en Argentina debería tributar impuesto a las ganancias y bienes personales no solamente por lo generado en su país sino también por todo lo que poseyera y produjera en el exterior.

En los deportistas de elite adquieren especial relevancia los ingresos provenientes de derechos de imagen, contratos publicitarios, sponsoreos y la explotación comercial de la marca personal. En muchos casos pueden representar montos superiores a los percibidos por la actividad deportiva. En otras palabras, cobran más por ser modelos publicitarios que deportistas. En los deportistas de elite adquieren especial relevancia los ingresos provenientes de derechos de imagen, contratos publicitarios, sponsoreos y la explotación comercial de la marca personal. En muchos casos pueden representar montos superiores a los percibidos por la actividad deportiva. En otras palabras, cobran más por ser modelos publicitarios que deportistas.

Colapinto: el mate argentino y la residencia fiscal en Mónaco

Los ingresos del pilarense están lejos de los US$ 70 millones anuales que gana el múltiple campeón mundial Max Verstapen. Alpine le paga un salario que oscilaría entre US$ 1,5 millones y US$ 2 millones. La diferencia salarial es grande también con Pierre Gasly quien ganaría 10 veces más.

Como Mónaco no cobra impuestos sobre la renta, el patrimonio ni las ganancias de capital, Franco puede conservar casi la totalidad de sus millonarios ingresos. Como Mónaco no cobra impuestos sobre la renta, el patrimonio ni las ganancias de capital, Franco puede conservar casi la totalidad de sus millonarios ingresos.

Franco Colapinto, adolescente

Una historia de sacrificios

La vida de su familia estuvo marcada por el sacrificio económico para que él pudiera manejar en las categorías inferiores europeas.

Vendieron la casa que tenían en Argentina y el adolescente se fue a vivir a una fábrica de Italia, entre mecánicos.

Anìbal, el padre del piloto, fue corredor de motociclismo y dueño de equipos de competencia en automovilismo.

Sus padres ayudaron a cumplir el sueño de quien dejó la Argentina con apenas 14 años. Casi una década más tarde, nadie duda sobre el acierto de un entorno que abandonó casi todo para seguir al destacado volante. Su papá, Aníbal, lo acompaña en todos los Grandes Premios y Franco le reconoce su corazonada. Sus padres ayudaron a cumplir el sueño de quien dejó la Argentina con apenas 14 años. Casi una década más tarde, nadie duda sobre el acierto de un entorno que abandonó casi todo para seguir al destacado volante. Su papá, Aníbal, lo acompaña en todos los Grandes Premios y Franco le reconoce su corazonada.

Franco Colapinto y su padre

“Papa vendió la casa familiar. Hizo un esfuerzo grande para que yo pudiera correr el primer año en Fórmula 4, que es un momento donde tenés que invertir y te tiene que ayudar alguien a la gorra".

Desde la Fórmula 2, el aporte de la estatal YPF fue clave para llegar hasta el circo máximo del automovilismo mundial. La sigla emblemática estaba estampada en la toma de aire del MP Motorsport utilizado.

El problema que se plantea con Colapinto es que uno de sus mayores sponsors es YPF, la petrolera cuya mayoría accionaria (51%) está en manos del Estado nacional. Concretamente, Colapinto es uno de los embajadores de la marca YPF en el mundo pero sus ingresos no vuelven al país sino que quedan en las ostentosas calles de Montecarlo. El problema que se plantea con Colapinto es que uno de sus mayores sponsors es YPF, la petrolera cuya mayoría accionaria (51%) está en manos del Estado nacional. Concretamente, Colapinto es uno de los embajadores de la marca YPF en el mundo pero sus ingresos no vuelven al país sino que quedan en las ostentosas calles de Montecarlo.

El logo de YPF presente en los tubos de aire del auto de Franco Colapinto en la Fórmula 2

Deportistas nacionales y paraísos fiscales

Argentina es el tercer país en el mundo con más compatriotas como beneficiarios finales de firmas offshore en escándalos como el de Pandora Papers.

Solo fue superado por Rusia y Reino Unido en cantidad de dueños de empresas creadas en paraísos fiscales.

Futbolistas y ex deportistas como Angel Di María, Javier Mascherano y Mauricio Pochettino terminaron involucrados en movidas destinadas a mantener el capital ganado fuera de las garras del fisco argentino.

Otros deportistas seducidos por el principado

Fueron muchos los compatriotas que optaron por la ribera más cotizada del Mar Mediterráneo.

¿Quién no recuerda el triunfo de Carlos Reutemann con Williams en el circuito callejero en 1980?

Luego de que el Lole volviera a Argentina para convertirse en gobernador de Santa Fe, su ex esposa y sus hijas volvieron a vivir a Europa, primero en su antigua residencia de Cap Ferrat, en la Costa Azul, después en Niza y finalmente en Mónaco, por cuestiones impositivas.

Mimicha Bobbio de Reutemann, Grace Kelly, Príncipe Rainiero y Carlos Reutemann

Guillermo Vilas fue el hombre que puso a la Argentina en el mapa del tenis mundial pero acrecentó aún más su popularidad al transformarse en novio de la princesa Carolina de Mónaco.

Medio siglo más tarde, y afectado por una enfermedad neurodegenerativa, hoy vive lejos de las luces y los estadios llenos, refugiado en la calma absoluta de Montecarlo.

Por su parte, un goleador letal como Delio Onnis, (1973-1980 en Montecarlo) anotó 183 tantos con el equipo local en 232 partidos (un promedio de 0,80 goles por match).

Es el máximo goleador en la historia del fútbol francés.

Otro gigante que se vio tentado por las bondades de las montañas y las playas reales fue José Pastoriza (1972-1976).

Jugó allí 4 años brillantes luego de ganar todo con Independiente en Argentina, América y el Mundo.

Le decían “pato, pero con vuelo de cóndor”.

Se suma también a los “fanáticos” de los Rainiero un campeón del mundo juvenil como Ramón Díaz (1989-1991).

El “pelado” fichó por el Mónaco y ganó la Copa de Francia 1990-91. Metió 30 goles con esa camiseta.

En materia de boxeo, Montecarlo fue una de las plazas favoritas de Carlos Monzón.

En 1971, definió en menos de 3 rounds la revancha con el italiano Nino Benvenuti (a quien le había quitado el título de lo medianos). Todo ocurrió en el estadio Louis II de Mónaco.

Monzón fue uno de los boxeadores preferidos del príncipe Rainiero y su esposa Grace Kelly.

El “negro” lograba retener allí la bolsa completa que ganaba sobre el ring. El “negro” lograba retener allí la bolsa completa que ganaba sobre el ring.

Otro goleador notable, y campeón del mundo con Francia, fue David Trezeguet (1997-2000).

El artillero argentino metió 62 goles con la camiseta del Mónaco y ganó las ligas francesas 1997 y 2000.

Coincidió con su mejor momento con la selección francesa: campeón del mundo en 1998 y de la Eurocopa 2000.

David Trezeguet

En pocas palabras

Resumen generado por Thinkindot AI

Temas

Más Leídas

Seguí Leyendo