Parasite comienza describiendo escenas de cómo es la vida de una familia que vive en un sótano en Corea del Sur, aunque no hacen referencia a la ciudad en la que se encuentran. Tengamos en cuenta que allí es común ver a familias de bajos recursos vivir en casas que son sótanos. Una familia tipo (dos adultos y dos adolescentes) se gana la vida doblando cartones que luego van a servir como envase para el delivery de la pizza y su principal acceso al exterior es a través de una ventana horizontal que emerge desde el cordón de la calle.
Si bien parece ser una película sin demasiada acción, no es hasta que el hijo mayor: Ki-woo decide hacerse pasar por un estudiante de la Universidad de Oxford viviendo en Corea del Sur par enseñarle inglés a una joven millonaria que sin duda forma parte de la élite el país, quienes compran en tiendas millonarias, tienen chofer y ama de llaves y una camioneta Mercedes Benz, la cuál por supuesto más adelante pasa a ser como un parque de diversiones para los miembros de la familia.
Aunque claro, detrás de la idea del "fingir ser alguien más" frente a los ricos no solamente está el hecho de querer salir de la situación en la que la familia se encuentra: viviendo junto a moscas y cucarachas, sino que también la presunta inocencia y hasta estupidez en las personas de una clase social alta que quiere demostrar Bong Joon Ho. Es así que mientras el hijo se convierte en profesor de inglés, la hermana es recomendada como profesora de arte, también con un título falsificado, el padre como chofer y finalmente la madre como ama de llaves.
Claro que para llegar a esto la familia actúa prácticamente como una red de espías y estrategas ya que el patriarca: Ki-taek comienza a ser chofer luego de que los hijos le hagan creer al matrimonio millonario que su actual conductor privado estaba teniendo relaciones sexuales en horario laboral dentro del auto familiar. Luego la ama de llave también es despedida, esta es alérgica al durazno y cuando está cerca se hincha y comienza a toser pareciendo una enferma terminal. Es así que con ayuda de toda la familia le hacen creer a los millonarios que esta tiene tuberculosis, y en su lugar entra a trabajar la madre.
Una vez que toda la familia Kim se encuentra dentro de la mansión, la película ya captó la atención del espectador y mientras parece que será una película de comedia, el director decide comenzar a confundir al espectador e intentar deconstruir todo lo que hasta el momento percibió y creyó que iba a ocurrir. El momento clave ocurre cuando la familia de clase alta decide irse de campamento por el fin de semana y los Kim se instalan como si fuera su hogar de toda la vida. Aunque claro con sus propias costumbres: tomando alcohol, comiendo hasta estallar y eructando al terminar.
A partir de aquí: SPOILERS. Mientras los personajes parecen normales y la historia parece ser otra más de lucha de clases, ocurre un giro inesperado y comienza el thriller cuasi de terror que logra que el espectador hasta se tape los ojos y se levante de su asiento: durante una noche de lluvia, con la familia Kim en la mansión y los millonarios de campamento, vuelve el ama de llaves que fue removida y que había servido en esa casa durante años. Casi llorando pide pasar y se dirige directamente a un escondite secreto en el sótano. Allí vivía su esposo a quien escondió durante años para que tenga una vida más digna y cercana a ella.
Ahora ya existen dos secretos en la película: el de la ama de llaves y el de la familia Kim, ¿aunque cuál es más importante, teniendo en cuenta que la familia Kim se sentía millonaria o superior? Ambos amenazan con llamar a la policía y contarle el secreto a los millonarios y allí comienza una lucha entre ambas familias que acaba por demostrar la miseria moral que vive en ambas partes, a la vez la necesidad de tener una vida mejor y el odio que la diferencia de clases puede despertar en el otro. Esto último también está reflejado cuando la familia vuelve del campamento y comienzan a decir que hay "olor a pobre": "como el que tiene Ki-taek", el padre de la familia Kim que escuchaba los comentarios mientras se escondía bajo una mesa.
Claro que la miseria y el odio descripto no solo está reflejado en las palabras, gestos y acciones de los personajes, sino que también en en cada detalle en el que hace foco el director como los pies sucios del padre de la familia Kim, el agua negra inundando la casa de los mismos al final de la película y una secuencia construida a la perfección donde mientras la mansión millonaria se encuentra en las alturas, el camino de vuelta a casa de los Kim está atravesado por escaleras que bajan, bajan, y nunca dejan de bajar hasta llegar al sótano.