Llega la hora de la verdad para Martín Guzmán recién vuelto de Europa
Detrás de las palabras políticamente correctas del ministro Martín Guzmán, hay cuestiones de fondo que él no aborda porque espera que lo haga su jefe, el Presidente de la Nación.

Detrás de las palabras políticamente correctas del ministro Martín Guzmán, hay cuestiones de fondo que él no aborda porque espera que lo haga su jefe, el Presidente de la Nación.
La Argentina tiene compromisos con el Fondo Monetario y algunas de las cuestiones en debate son o cuestionados o rechazadas desde lo doméstico del Frente de Todos, una heterodoxia confluencia de fuerzas partidarias que coincidían en oponerse a Mauricio Macri pero que demuestran crecientes diferencias en la gestión del Estado.
Ahora bien, en una Argentina presidencialista hay mucha expectativa acerca de cómo avanzará Alberto Fernández en los mensajes recibidos en el exterior, y quien más expectativas tiene es Martín Guzmán.
De esto trata la semana que comienza. El resto es cháchara, diría Vicente Leónidas Saadi.
Precisamente, a propósito de la cháchara, Guzmán valoró el apoyo recibido de los mandatarios de Portugal, España e Italia respecto a la reestructuración de deuda que debe afrontar el país.
Al tiempo pidió un multilateralismo “más ágil” para solucionar los problemas urgentes ya que “las deudas externas insostenibles dañan”.
El funcionario que encabezó la negociación con el Fondo Monetario Internacional y el Club de París, insistió en la necesidad de encarar restructuraciones sustentables y sostenibles que no comprometan la vida de los argentinos. solidaridad financiera y fiscal.
Guzmán señaló que: "En la negociaciones internacionales que estamos transitando apuntan a sentar bases firmes para atacar los problemas de nuestra economía. Las deudas externas insostenibles dañan la producción, el empleo, la estabilidad cambiaria y la inflación, golpeando la vida de los hogares”, dijo.
Hay un tema que Guzmán no aborda: las deudas no se pagan sino que se refinancian.
El problema de la Argentina es que tiene problemas para refinanciarlas.
Y la cuestión de fondo ni siquiera es esa sino los desequilibrios profundos de la inestable economía argentina que son los que dificultan la refinanciación, el ingreso de capitales en divisas, el arribo de inversiones directas, etc.
Prueba de fuego
Resultará interesante conocer cómo le va tanto en la refinanciación de más de $300.000 millones y las ofertas que reciba y que pueda rechazar.
Es un tramo cercano y breve, que va del miércoles 19/05 al viernes 21/05.
Luego, entre julio y agosto vencerán $ 800.000 millones. En un mercado abundante en pesos, todo debería resultar sencillo. Pero en una economía con algunas incertidumbre por resolver, todo es más complejo.
La Secretaría de Finanzas ofrecerá un amplio menú de 10 títulos comenzando por el regreso de los bonos atados al dólar oficial.
Este viernes 21/05 vencen la Lepase S21Y1 (Letra del Tesoro en pesos a tasa variable) y la Lecer X21Y1 (Letra del Tesoro en pesos ajustadas por CER), y paga intereses el Bonte TY22P (Bono del Tesoro en pesos a tasa fija), título que los bancos utilizan para integrar encajes: entre $304.487 millones y $315.000 millones.
Más del 22% de los valores públicos los tiene el Fondo de la ANSeS (Fondo de Garantía Recíproca).
Inversores no residentes tienen más de $60.000 millones de Lecer, unos US$ 400 millones con riesgo de ir al Contado Con Liquidación. Hay negociaciones con estos fondos extranjeros.
Los Fondos Comunes de Inversión locales tienen $37.000 millones de Lecer, en su mayoría los fondos llamados “t+1” (títulos indexados por CER).
Un frente heterogéneo de tenedores tiene casi $80.000 millones de Lecer y $14.000 millones de la Lepase, a los que quizás les resulta excesiva su actual posición en valores del Tesoro .
Diferente es cuando se trata de los bancos, siempre más presionables.
La opción de hierro
En tanto, hay que resolver cuanto antes cómo hará la Argentina para crecer de verdad, no confiar en un arrastre estadístico de escasas consecuencias en la economía real.
De no ocurrir un crecimiento productivo real, no ocurrián inversiones directas.
El Frente de Todos repite el error de Juntos por el Cambio: creer en el crecimiento estadístico. El único verdadero crecimiento es el que se verifica en nuevo empleo privado.
Tema central al respecto: la relación con el Fondo Monetario Internacional.
Hasta ahora, un tema del que se habla demasiado y se concreta muy poco.
¿Cómo se verifica esto? En la inflación.
Abril registró una inflación de 4,1% según el INdEC (para los estamentos medios, que consumen cuando pueden bienes y servicios que no están en la muestra del INdEC, mucho más).
La inflación anualizada que mide el INdEC (que no es toda la inflación) pasó del 36,1% en diciembre a 46,3%.
La inflación núcleo, que en los 12 meses anteriores sumó 49,8%, en los 9 meses recientes llegó a 57,4% y en los últimos 6 meses, 66%.
En los meses más cercanos, 67,4%, Si se considera sólo abril, 70,7%. ¿Hace falta agregar algo más? Hora de que demuestre Guzmán algún resultado.
Cháchara
El ministro no habla de estas cuestiones y prefiere algo más liviano. Entonces, él destacó que volvió de la gira "con firmes apoyos de los mandatarios de Portugal, España, Francia e Italia y avances en los entendimientos de que el mundo necesita transitar cambios. Cambios que no pueden esperar porque muchos no pueden seguir esperando".
A propósito de la respuesta ante las dificultades que enfrentan muchos países en cuanto al endeudamiento y al Covid-19, Guzmán remarcó como necesario que los pueblos trabajen juntos, aunque puso el foco en la agilidad del multilateralismo.
"Los pueblos del mundo debemos trabajar juntos. El multilateralismo es la vía. Pero es esencial construir un multilateralismo más ágil, que dé soluciones a problemáticas que deben ser abordadas con urgencia para que la pandemia no nos deje un mundo mucho más desigual, remarcó