Aunque eso no fue todo ya que el mismo dijo que prefería grandes películas como "Lo que el viento se llevó", lanzado en 1939, y "Sunset Boulevard", lanzado en 1950: exactamente desde las décadas de la que provienen sus ideas. Si bien el mismo fue criticado en redes sociales por sus disruptores, la realidad es que sus votantes son aquellas personas que ni siquiera se enfrentan a una película con subtítulos, es por eso que su discurso fue perfecto y logró su objetivo.
Además hay que tener en cuenta que los planes de Trump en cuanto a política exterior e interior tienen como base los valores de 1950, donde Estados Unidos era la gran potencia hegemónica, no existía la globalización y el nacionalismo era lo que reinaba.
Por otro lado,y a pesar de sus prácticas y valores de otra época, la campaña de Donald Trump pone el foco en las plataformas web y las redes sociales, ya lo hizo en 2016 con el escándalo de Russiagate y la captura de votantes en Facebook en conjunto con Cambridge Analytica. Ahora será el momento de Youtube, es así que la campaña de Donald Trump compró el espacio publicitario clave donde se ven millones de videos por segundo alrededor del mundo.
Si bien la compra de espacios los días anteriores y el día de las elecciones, es algo común: Barack Obama lo hizo en 2012, no todos esperaban este movimiento por parte del equipo de Trump. Según el Centro de Investigación Pew, alrededor de las tres cuartas partes de los adultos estadounidenses dicen que usan YouTube, excediendo incluso el alcance de Facebook. Por el momento, desde Youtube se negaron a hacer comentarios.
Al mismo tiempo, al llevar adelante este tipo de estrategia, Trump se enfrenta a las regulaciones impuestas por Google en cuanto a anuncios políticos, esto ya ocurrió teniendo en cuenta que según Susan Wojcicki, la directora ejecutiva de Youtube, la compañía se vio obliga a eliminar 300 de los videos enviados por el equipo de campaña de Trump. Por otro lado, si bien Youtube alcanza a un mayor público, no permite a los políticos hacer afirmaciones falsas, contrariamente a lo que hace Facebook.
Sin embargo, la gran pregunta es: ¿cuál será el impacto de esta estrategia teniendo en cuenta la cantidad de dinero que su competidor, Michael Bloomberg está gastando en plataformas digitales? Hasta ahora Bloomberg ha gastado US$ 36.9 millones solamente en anuncios de Google, el doble de lo que planea invertir Donald Trump en Youtube. Todo se decidirá en los comicios, si es que Bloomberg califica como candidato demócrata.